(BUENOS AIRES).- «Fui a hacerme un chequeo de rutina y terminé internada. Para que entiendan, una persona normal tiene de 150 mil a 450 mil plaquetas. Yo llegué a urgencias con 3.000», relató Denisse González, exparticipante de Gran Hermano, al explicar el cuadro que la mantuvo varios días internada en un sanatorio porteño.
Tras recibir el alta, la influencer detalló en un descargo de Instagram la gravedad de su situación. «Las plaquetas son las que ayudan a que la sangre deje de salir cuando nos lastimamos, y si están demasiado bajas, podes tener una hemorragia interna», señaló.
La causa, contó, es una reacción de su cuerpo contra sus propias células. «Mi cuerpo piensa que las plaquetas son algo malo y las destruye. Esto puede pasar por una medicación, una infección, otra enfermedad autoinmune como cáncer o lupus. Algo que a mí me costó mucho entender es que también puede pasar sin una causa concreta. La cantidad de días que estuve internada me pincharon por todos lados para ir descartando todo este abanico de posibilidades, gracias a Dios el abanico se fue achicando con las cosas graves que se descartaron», expresó.
Sobre el tratamiento, reconoció que el primer intento no funcionó. «También hay un abanico de tratamientos, el primero que hicimos no funcionó. Ahora me dieron un parche, yo ahora tengo unas plaquetitas para vivir mi vida y estar en mi casa, pero lamentablemente van a bajar. Esto es solo un parche para que yo pueda tener un estado de vida normal. Vamos a ver cómo seguir», reveló.
Los síntomas previos también formaron parte de su relato. «Me di cuenta de esto porque yo tenía moretones en el cuerpo y algo que se llama petequias, que son unos puntitos rojos que confundí con alergia. No le di bola a eso, pero gracias a Dios me hice el examen general de siempre», contó.
La exparticipante de Gran Hermano remarcó que un control adelantado fue clave. «Un día me desvelé y fui cuatro días antes al laboratorio a hacerme el chequeo, no solo eso, sino que se me canceló un viaje que iba a hacer en esos días. Así que no sé cómo pero llegué, esos 4 días podrían haber cambiado todo», sostuvo.
González aclaró que la recuperación recién comienza y que el tratamiento actual es provisorio. Aun así, eligió darle un marco optimista al proceso: «A veces la vida te pone estas cosas en el camino y uno no las elige, pero sí puede elegir cómo atravesarlas, y elegí hacerlo con el mejor humor posible. Tengo mis días, porque es un garrón, pero vamos a tirar las buenas energías y ojalá que esto sea algo corto que dure poco y termine siendo una anécdota. Como me dijo una persona que quiero mucho: siempre es un día más cerca de la curación», cerró.
