(BUENOS AIRES).- La recta final de Gran Hermano: Generación Dorada llega con una incógnita sobre la ganadora: Solange Abraham reúne el 60% de los votos negativos en un sondeo y llega al 80% de imagen negativa en otra medición. Los datos no miden de forma directa quién se impondrá en la final, pero sí exhiben un giro en las preferencias de la audiencia. Las encuestas reabrieron así las especulaciones sobre el desenlace de Gran Hermano.
Fede Bongiorno realizó un sondeo en sus historias de Instagram para medir la opinión de los espectadores. Solange Abraham encabezó allí los votos negativos con el 60%, mientras Tamara Paganini quedó en 32%. La distancia entre ambos resultados reordenó las especulaciones previas sobre la etapa decisiva y volvió a poner el foco sobre la participante que lideró el rechazo.
GH Encuestas midió en X (Twitter) un escenario todavía más desfavorable para Sol. La cuenta registró un 80% de adhesiones para que abandonara la casa, frente al 22% de Pincoya y al 18% de Tamara. El relevamiento ubicó a Sol con una imagen negativa muy superior a la de las otras participantes mencionadas y profundizó la sorpresa en la previa de la final de Gran Hermano.
Un tercer relevamiento ubicó a la jugadora por encima del 50% de los rechazos y dejó a Mariela Prieto con un 17%. El dato reforzó la tendencia observada en las otras mediciones, aunque tampoco funcionó como una proyección directa del resultado final. Con los números disponibles, el nombre que aparece con mayor fuerza es el de la participante más cuestionada, no el de una ganadora confirmada.
La nómina de participantes en riesgo incluye a Sol Abraham, Yipio, Mariela Prieto, Pincoya, Tamara Paganini y Luana Fernández. La lista corresponde a quienes quedaron al límite de la eliminación en las últimas horas. Esa situación explica por qué las encuestas se leen como un indicador de supervivencia dentro de la casa, más que como una certeza sobre quién ganará el premio.
Tamara Paganini era señalada originalmente como la candidata más firme a quedar eliminada. La dinámica del último fin de semana cambió el rumbo de los votos y modificó las posibilidades de cara a la definición. Los enfrentamientos recientes y las alianzas internas alteraron las tendencias que predominaban antes de ese momento, con un impacto directo en las especulaciones sobre las finalistas.
El voto telefónico será la instancia que deberá confirmar si el comportamiento en redes coincide con la decisión de la audiencia. Las plataformas digitales funcionan como un termómetro para anticipar el apoyo, pero no reemplazan el mecanismo de la definición. Los relevamientos fueron difundidos el 26 y el 27 de agosto, mientras la final de Gran Hermano: Generación Dorada se acerca en la pantalla de Telefe con una tendencia marcada por el rechazo a Solange Abraham, aunque los sondeos no permiten afirmar que ella vaya a ser la ganadora.
