(BUENOS AIRES).- “¿Sabe qué? Le voy a decir algo. Si le gusta, bien; y si no, también. Me tienen hasta acá arriba. Y eso lo voy a manifestar a través de las cámaras. Si me quieren echar, me van a echar con ganas”, le dijo Jennifer “Pincoya” Torres a Big en la gala de nominación de Gran Hermano que dejó una placa de seis jugadores en riesgo de eliminación. La noche del miércoles 5 de agosto concentró todos los condimentos: una fulminante, restricciones para una visita y el estallido de la participante chilena.
La gala correspondiente a la semana 24 del reality de Telefe arrancó con Selva, una de las visitas, sin posibilidad de nominar porque sus compañeros la habían elegido en la emisión anterior sin saber para qué. A eso se sumó el anuncio de Big: un jugador había usado la nominación fulminante y la elegida era Charlotte Caniggia, que quedó directo en placa.
Tras los votos en el confesionario, la lista de nominados se completó con Alejandra Majluf, Sol Abraham, Juan “Juanicar” Caruso, Matías Hanssen y la propia Jennifer “Pincoya” Torres. La votación de esta semana es completamente negativa: el público elige quién se va el lunes 10 de agosto.
El cruce de Pincoya con Big
El encontronazo más áspero de la noche tuvo como protagonista a Pincoya, ex participante de Gran Hermano Chile. Big la citó al confesionario por un dibujo que había hecho en una servilleta y le exigió que explicara el motivo de la imagen.
“Jefe, le estaba haciendo un mono de la garganta, el cuello y el estómago”, intentó aclarar la jugadora. Pero la advertencia le cayó mal y el fastidio le duró toda la gala. Pincoya sintió que la situación había sido exagerada y consideró injusto el llamado de atención porque, desde su mirada, no había cometido ninguna falta dentro del reality.
“Me voy al streaming, que estoy re picada. Voy a contar lo que me pasó”, lanzó después de que le pidieran mostrar el dibujo a cámara. La chilena dejó en claro que no pensaba ocultar su enojo y que, si la producción quería echarla, tendría que hacerlo con todas las consecuencias.
Con la placa sellada y el malhumor a flor de piel, la casa de Gran Hermano espera ahora el veredicto del público. La eliminación será el próximo lunes 10 de agosto, con voto negativo: los televidentes decidirán quién abandona la competencia entre los seis nominados que quedaron en la cuerda floja tras una de las galas más calientes de la temporada.
