(BUENOS AIRES).- “Lamentablemente, el mercado de pases para nosotros es imposible”, disparó Gustavo Quinteros apenas consumada la derrota 1-0 de Independiente frente a Platense, la segunda caída consecutiva del Rojo en el Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini. El técnico entendió la bronca de los hinchas y descargó toda su frustración contra la dirigencia por la falta de refuerzos.
“Por el juego en general, la posesión de la pelota, la verdad merecimos más. El resultado fue lo único negativo”, analizó Quinteros. Y detalló: “Tuvimos el 75% de la posesión y el rival casi no creó peligro. Hay que tratar de jugar bien y tener más precisión en el último pase”. Para el DT, la intención y el dominio fueron favorables, pero la falta de claridad volvió a condenar al equipo.
El descargo contra la dirigencia
En ese contexto, Quinteros aseguró que no volverá a hablar del mercado y responsabilizó a los directivos. “Del mercado de pases ya no hablo, hay que preguntarle a los dirigentes”, dijo. Y fue todavía más explícito: “Nosotros cuando llegamos a Independiente, el 90%, 95% es el mismo plantel. Se fueron 15 jugadores y tuvieron 11 partidos sin ganar, por eso llegamos. La mayoría son los mismos. Entonces entiendo el enojo de la gente, que viene desde hace mucho tiempo aguantando”.
El entrenador señaló que la mayoría de los recambios son juveniles y que Independiente necesita otra jerarquía. “Hoy la mayoría de los jugadores que tenemos para reemplazar a los que iniciaron son todos chicos de Reserva. No está mal, pero Independiente hoy necesita experiencia, necesita ganar y conseguir un título urgente. Por eso la gente está molesta”, remarcó Gustavo Quinteros.
Para dimensionar la gravedad de la situación, el entrenador reveló que hace dos meses acercó a la dirigencia una lista con 15 o 20 nombres de posibles refuerzos. “Valenti es uno de los 15 o 20 nombres que les dejé a la dirigencia hace dos meses. Hablé con varios jugadores, pero yo no soy el que toma la decisión”, cerró con un dejo de impotencia.
También se refirió a las urgencias que le genera el plantel. Explicó que Sebastián Valdez arrastra un problema en la rodilla y advirtió: “Si Lomónaco se va, estamos en problemas”. Enfatizó que “hace muchos años que Independiente no logra objetivos grandes” y sostuvo que se necesita incorporar al menos un defensor más.
Sobre el fastidio de los simpatizantes, el DT fue comprensivo: “A la gente hay que entenderla. Nosotros cuando llegamos a Independiente, el 90%, 95% es el mismo plantel. La mayoría son los mismos. Entonces entiendo el enojo de la gente, que viene desde hace mucho tiempo aguantando”. Insistió en que la mayoría de los suplentes son juveniles y que no cree conveniente cargarles la responsabilidad de revertir partidos en esta clase de compromisos.
El calendario le ofrece un alivio inmediato: el miércoles, Independiente afrontará un cruce de eliminatoria en el que intentará cortar la racha adversa. Mientras tanto, el DT sigue esperando una respuesta de los dirigentes que le permita trabajar con otras herramientas.
