(BUENOS AIRES).- Ludovica Squirru publicó para el Horóscopo Chino un pronóstico sobre el último día de agosto de 2026, una jornada atravesada por la transición hacia septiembre. La especialista plantea que el cierre del mes será propicio para ordenar decisiones, revisar emociones y evitar reacciones impulsivas.
El Ki diario número 8 estará asociado con la introspección, la pausa, el orden interno y la consolidación de decisiones antes de actuar. Dentro del sistema Ki de las Nueve Estrellas, esta energía propone bajar el ritmo y observar qué procesos necesitan una definición antes del comienzo del nuevo mes.
La fecha de cierre funciona como un puente entre la experiencia acumulada durante agosto y los nuevos horizontes de septiembre. El mapa energético planteado por Squirru se organiza en tres ejes: el Ki del ciclo, las concordias y sintonías, y las advertencias vinculadas con los signos que atraviesan una posición de choque.
Las concordias determinan qué animales pueden avanzar con mayor estabilidad durante la jornada. En ese esquema, el Búfalo tiene como alma gemela a la Rata y forma una tríada aliada con la Serpiente y el Gallo, una combinación que representa afinidad directa y ausencia de fricciones en determinadas circunstancias.
El sistema del Horóscopo Chino también contempla una concordia general para los signos que no reciben fricciones de la energía imperante. Para ellos, el cierre de agosto puede ofrecer mejores condiciones para avanzar con proyectos o tareas de rutina, siempre dentro de un clima de balance y revisión.
La Serpiente aparece en posición de choque y puede atravesar mayor sensibilidad, dudas e inestabilidad interna. El pronóstico recomienda revisar vínculos y decisiones del pasado, evitar movimientos radicales y no entrar en discusiones acaloradas; escuchar más y soltar el control serían las vías para recuperar claridad.
El Chancho será el gran protagonista de agosto y buscará volver a lo simple para cuidar su mundo interior. La jornada favorecerá el descanso, el cuidado personal y la reconexión con aquello que le devuelve la paz, aunque también deberá aprender a poner límites. El Conejo, por su afinidad directa con el Chancho y la influencia sutil del Agua Yin, tendrá un clima reparador para bajar el ritmo, cuidar los lazos afectivos y sanar conversaciones inconclusas.
El Dragón, acostumbrado a actuar de inmediato, tendrá que pausar y ordenar sus emociones para poder avanzar. En una lectura más amplia del cierre de agosto, el Conejo, el Gallo, el Tigre y el Caballo aparecen como los cuatro signos que pueden terminar el mes en equilibrio: el Conejo podrá concretar acuerdos, proyectos de viaje, contratos y cambios en el hogar; el Gallo deberá flexibilizar sus posturas, bajar la autocrítica y escuchar más; el Tigre recibirá un impulso renovador para actuar con inteligencia emocional; y el Caballo podrá tomar decisiones prácticas, renovar su casa y reactivar proyectos estancados.
La influencia del Horóscopo Chino para esta transición combina iniciativa con paciencia y cautela. Mientras algunos signos encuentran condiciones para renovar vínculos, ordenar asuntos familiares o laborales y destrabar proyectos, el signo opuesto a la energía dominante deberá evitar discusiones, firmas de contratos y cambios drásticos.
El cierre de agosto queda así asociado con la revisión del mundo interior y la preparación para septiembre. La recomendación general es consolidar decisiones, cuidar los vínculos y avanzar sin impulsividad durante el último día del mes.
