(BUENOS AIRES).- “El fútbol no puede impedir que un arquero se lesione. Sí puede evitar que su atención médica se convierta en un tiempo muerto encubierto”, señaló la redacción de Infobae. La IFAB estudia una modificación reglamentaria que obligaría a un compañero a salir durante un minuto cuando el arquero reciba atención médica, con el objetivo de impedir que una lesión fingida se use para detener el juego.
La atención médica del arquero seguiría permitida dentro del campo, porque el partido no puede reanudarse sin un guardameta. El equipo, sin embargo, debería continuar momentáneamente con diez futbolistas desde la reanudación del encuentro. Cumplido el minuto de tiempo corrido, el jugador que salió podría regresar con autorización del árbitro.
El director técnico sería el encargado de elegir al futbolista que abandone el terreno. En el ensayo previsto para el fútbol inglés, tendría 10 segundos para tomar esa decisión. Si no lo hiciera dentro del plazo, el árbitro sacaría al capitán, que también debería esperar la autorización para volver.
Excepciones y costo táctico
Las excepciones apuntan a preservar la atención médica en situaciones que no pueden confundirse con una interrupción táctica. La regla no se aplicaría si el arquero chocó con un compañero, si recibió una infracción inmediata o si presenta sangre, un golpe en la cabeza, una sospecha de conmoción, una lesión grave o una emergencia médica. También quedarían contempladas las lesiones provocadas por una infracción sancionada y las acciones en las que el adversario haya sido amonestado o expulsado.
El árbitro no tendría que determinar si el dolor es verdadero o simulado. Ante el pedido de asistencia, permitiría el ingreso del personal médico y luego aplicaría el procedimiento establecido. El objetivo de la IFAB es que la consecuencia sea objetiva y automática, sin que la decisión dependa de una evaluación médica o de una sospecha arbitral.
La elección del jugador puede modificar el desarrollo de la jugada posterior. Si sale un delantero, el equipo pierde capacidad para presionar la salida rival; si abandona un mediocampista, queda debilitado en la zona central; y si se retira un defensor, puede dejar espacios cerca de su propia área. La pausa que antes permitía recuperar energías y recibir indicaciones podría convertirse en una desventaja numérica.
La medida busca evitar que los arqueros enfríen o corten el envión del rival mediante una supuesta lesión. Esa interrupción puede frenar la presión adversaria, permitir la recuperación física de todo el equipo y darle al entrenador una pausa para corregir el sistema. La FA, la Asociación de Fútbol inglesa, resolvió implementar el ensayo en todas las categorías del fútbol de ese país, a la espera de la autorización definitiva de la IFAB; se estima que el cambio alcanzará a la Premier League, la Liga de Fútbol Inglesa, la Liga Nacional y la máxima competencia femenina. La prueba se vincula con la regla aplicada desde la Copa del Mundo 2026, que obliga a salir temporalmente al jugador que finge una lesión, mientras la decisión final sobre los arqueros todavía está pendiente.
