ESPECTÁCULO

Cómo preparar el vigilante deconstruido de Iliana Calabró paso a paso

 

La actriz preparó el clásico postre con membrillo y queso en el programa de cocina.

 
Iliana Calabró
Iliana Calabró

(BUENOS AIRES).- “Vamos a hacer el vigilante deconstruido, este vigilante que se autopercibe factura”, arrancó Iliana Calabró en La cocina rebelde y ya desde el primer minuto dejó en claro que su paso a paso iba a ser puro humor. La actriz se metió en la cocina del programa y presentó una versión completamente distinta del clásico postre para acompañar el mate.

Lejos de cualquier formalidad, Iliana Calabró convirtió cada paso en un sketch. “Vamos a usar 300 gramos de manteca, que tiene que estar fría, porque caliente no te sirve y es como vigilante en ojotas, pierde autoridad”, largó mientras preparaba los ingredientes. La receta, que salió al aire en la tarde del 11 de agosto de 2026, es ideal para una merienda entretenida y, sobre todo, para quienes quieren probar algo distinto con los mismos sabores de siempre.

Los ingredientes

Para arrancar, Iliana Calabró fue directo a la multiprocesadora con la manteca fría y la harina. “A esto le agregamos 300 gramos de harina 0000, o cuatro ceros como River”, chicaneó con su inconfundible tono futbolero y, sin pausa, sumó 300 gramos de queso cuartirolo. Procesó todo unos segundos más hasta obtener un arenado parejo y que los ingredientes se integraran por completo.

Después viene la parte más importante, en la que no hay que tentarse a agregarle nada. “No se le agrega líquido, sino que se amasa un poquito y se hace un bolo, un redondito, porque la manteca empieza a derretirse”, explicó Iliana Calabró sobre la mesada. Una vez formado el bollo, lo envolvió y lo mandó a la heladera. “Ahora lo aislamos y lo dejamos en la heladera por dos horas”, indicó, el tiempo justo para que la masa tome firmeza y después sea más fácil de manipular.

Pasado el frío, Iliana Calabró estiró la masa con palote y la cortó en cuadraditos prolijos. “Ahora vamos a cortar en cuadraditos para que quede prolijito. El membrillo tiene que ser duro y la masa blanda”, detalló mientras enrollaba cada trocito de dulce en los cuadrados de masa. En ese momento, la placa empezó a llenarse de bocaditos crudos que ya prometían.

Mientras los armaba, Iliana Calabró se tomó un recreo histórico y reveló de dónde viene el nombre de este postre. “Nació en un bodegón de Palermo, porque iban los policías vigilantes a comer, y decían que el postre más barato era la mezcla del queso con el dulce de membrillo. Y no sé si por mangazo lo pagaron, pero la cuestión en que se los mangiaron y ahí quedó el nombre del postre vigilante”, contó entre risas.

El toque final corre por cuenta de cada uno: basta con llevar los vigilantes deconstruidos a un horno moderado hasta que se doren y la masa quede crocante. Una receta llena de chispa que transforma el clásico de membrillo y queso en un antojo de dos bocados, pensada para acompañar los mates de la mañana o de la tarde.