(BUENOS AIRES).- “Hay que agachar la cabeza, tienen razón en todo lo que dicen, tenemos que mostrar otra imagen y demostrar que somos otro Independiente”, dijo Iván Marcone. Independiente sufrió una goleada 4-0 ante Atlético Tucumán y quedó eliminado de la Copa Argentina en los octavos de final. La caída marcó la tercera derrota consecutiva del equipo.
Tras la eliminación, el capitán tomó la palabra en representación del plantel. “Yo hablo en nombre del plantel, de mis compañeros: pedir disculpas al hincha”, sostuvo. El volante destacó especialmente a quienes viajaron para acompañar al equipo, a los que pagan su cuota y su abono y a todos los que esperan una respuesta dentro de la cancha.
Marcone reconoció que tanto él como sus compañeros quedaron “muy dolidos” por la actuación y el resultado. También explicó que comprenden la reacción del público: “Entendemos al hincha. En mi lugar entiendo la reprobación, el enojo, la crítica”, expresó.
El capitán detalló que Independiente cuenta con apenas 12 o 13 jugadores experimentados o asentados en Primera, mientras que el resto son jóvenes que todavía están dando sus primeros pasos. Para Marcone, esa situación genera una presión mayor sobre futbolistas con poco rodaje en la máxima categoría. El volante remarcó que los más experimentados cargan con una responsabilidad especial: “Hay que agachar la cabeza” y acompañar a los más chicos para atravesar un momento complejo por la camiseta que representan.
Marcone coincidió con Gustavo Quinteros en que el plantel necesita refuerzos. El entrenador ya había cuestionado públicamente la situación de un equipo que perdió una gran cantidad de futbolistas y no incorporó en la misma proporción. El capitán aclaró además que las decisiones dirigenciales no dependen de los jugadores. “Las explicaciones de por qué no llegan refuerzos o por qué el club no hizo el esfuerzo las tendrá que dar otra persona”, afirmó.
El mediocampista también explicó que el equipo está sintiendo demasiado los golpes cuando las cosas no salen. Ante Atlético Tucumán, cada llegada del rival terminó siendo prácticamente una sentencia y el Rojo no encontró respuestas para reaccionar después de quedar en desventaja.
La goleada generó bronca entre los hinchas y profundizó la preocupación por el ciclo de Quinteros. El próximo desafío será demostrar dentro de la cancha que las palabras del capitán no quedaron solamente en una declaración después de la derrota.
