(BUENOS AIRES).- «Si hubiese sido gato de Rial, tendría mi casa propia, cambiaría el auto todo el tiempo. No estaría laburando», lanzó Josefina Pouso al aire de Bondi, después de que un usuario del chat la llamara «gato de Jorge Rial«. La panelista recogió el guante y convirtió el agravio en un descargo que destapó los detalles de su breve romance con el conductor.
La ironía le sirvió para despegarse de la etiqueta interesada y recordar cómo empezó todo. «Yo estaba de viaje, estaba en Madrid con él. O sea, yo estaba de viaje, él se iba de viaje y me había invitado a continuar el viaje con él», relató Pouso sobre el video que los mostró caminando juntos por la capital española.
Fue en ese contexto donde decidieron blanquear el vínculo. «Era: ‘Nos va a ver todo el mundo’. Y dije: ‘Bueh, ya fue. Somos gente grande, somos solteros los dos. ¿Por qué tenemos que estar ocultándonos? Si va, va. Y si no va, no va’. Y ya está», recordó.
Sin embargo, la historia no prosperó. La panelista reveló la verdadera razón de la ruptura: «Jorge Rial estaba en un mood muy distinto al mío», aseguró, y explicó que transitaban etapas personales incompatibles. Esa diferencia hizo imposible sostener la relación.
Incluso fue más explícita cuando le preguntaron en detalle por qué no funcionó: «No funcionó porque estábamos como en momentos distintos», sentenció. Y agregó, casi como una confesión al pasar, que «la pasamos bien». Enseguida, dejó en claro que ya dio vuelta la página: «No, yo estoy en pareja… Voy a cumplir un año este sábado», aclaró.
La revelación de Pouso ocurrió en plena emisión de Bondi, el ciclo de streaming que conduce justamente Jorge Rial, del cual ella es panelista. La naturalidad con que habló del romance dejó ver que el pasado no la incomoda, pero que el presente la tiene completamente ocupada.
Pouso, que también es panelista de otros ciclos televisivos, nunca había hablado públicamente de la ruptura hasta ahora. La confesión llegó en medio de la emisión del streaming, sin filtros, y dejó en claro que la relación con Jorge Rial terminó por incompatibilidad de etapas, más allá de los comentarios que intentaron reducir su vínculo a un supuesto interés material. «No estaría laburando», remarcó en esa misma intervención.
La panelista, que se defendió con la ironía de quien nunca necesitó apellidos para construir su carrera, cierra este capítulo mientras se prepara para celebrar un año de relación con su actual pareja. El contraataque que nació de un insulto terminó develando los porqués de un amor que no fue.
