(BUENOS AIRES).- El Barcelona decidió no incorporar a otro delantero en este mercado de pases y se encamina a quedarse con la plantilla actual, una determinación ligada al bloqueo del pase de Julián Álvarez. El club asume que no podrá sacar al argentino del Atlético de Madrid y que, salvo una oportunidad de último momento, no habrá reemplazo para el puesto de centrodelantero.
El Atlético de Madrid mantiene su postura de no vender a Julián Álvarez al Barcelona. La institución está dispuesta a negociar al delantero con el Arsenal, pero no acepta facilitar su llegada al equipo catalán, pese a la presión del futbolista y al interés sostenido de la dirigencia azulgrana.
Julián Álvarez solo contempla fichar por el Barcelona, mientras que el Atlético de Madrid únicamente le abre la puerta de salida hacia el Arsenal. El conflicto se profundizó después de que la mayoría de los hinchas del Atlético lo pitara el domingo, durante el partido contra Villarreal, y el jugador abandonara el campo sin despedirse de la afición.
El delantero también dio una señal pública sobre su deseo de cambiar de club. El lunes le dio “me gusta” a un video de TikTok publicado el sábado, en el que aparecía vestido con la camiseta del Barcelona y celebrando sus goles con el gesto de Spiderman. La reacción se produjo después de que el Atlético no cumpliera la promesa que le había hecho en febrero de dejarlo salir al final de la temporada si llegaba una oferta acorde a su valor.
El plan del Barcelona en el mercado de pases
Hansi Flick y Deco resolvieron que el plan alternativo no será contratar a otro futbolista. El Barcelona esperará hasta el cierre del mercado para intentar concretar la llegada de Julián Álvarez, pero considera poco probable que aparezca una oportunidad de último momento a una semana del final de la ventana de transferencias.
Hansi Flick está conforme con las opciones ofensivas que tiene después de la pretemporada y del primer partido oficial. Raphinha puede ocupar el centro del ataque, mientras que Gordon y Adeyemi también están en condiciones de desempeñarse allí pese a ser extremos; Dani Olmo aparece como otra alternativa para esa posición.
Hamza Abdelkarim fue el máximo goleador de la pretemporada y Bisiwu también mostró capacidad para convertir, aunque tuvo menos participación. El Barcelona entiende que esas variantes, sumadas a las de los futbolistas ya consolidados, pueden permitirle afrontar la temporada sin sumar otro delantero; si el funcionamiento no convence, quedará abierta la posibilidad de reforzarse en enero.
Dominik Livakovic representa una operación diferente dentro del armado del plantel. El arquero del Fenerbahçe llegó a Barcelona para realizarse la revisión médica y firmar por cuatro temporadas, en una transferencia de cuatro millones de euros: dos fijos y dos en variables. “Estoy muy feliz de estar aquí. ¿Si me quedaré esta temporada? Veremos”, dijo Livakovic, que todavía no tiene definido si será suplente de Joan Garcia o si saldrá cedido.
El cierre del mercado marcará si el Barcelona sostiene esta decisión o si modifica sus planes por Julián Álvarez. Mientras el Atlético de Madrid conserve su negativa a venderlo, el equipo de Flick avanzará con las soluciones disponibles y no incorporará un delantero alternativo.
