(BUENOS AIRES).- Juliana Awada lanzó AWADA Market, una nueva línea de objetos para el hogar y el jardín que presentó el 7 de agosto en Estudio Te, en Buenos Aires. La colección, que estará disponible desde el 13 de agosto en los locales oficiales de la marca, combina diseño, naturaleza y pequeños rituales cotidianos.
La ex primera dama de la Argentina entre 2015 y 2019 construyó en los últimos años un perfil mucho más ligado a su vida personal y a sus intereses de siempre. Lejos de la exposición política, su presencia actual gira alrededor de la familia, los espacios al aire libre, la alimentación y la estética.
Nacida el 3 de abril de 1974 en Villa Ballester, Juliana Awada creció en una familia textil. Su madre, Elsa Baker, impulsó la marca Awada, y su padre, Abraham Awada, había desarrollado el emprendimiento desde la década de 1960. Su relación con Mauricio Macri comenzó en 2009, se casaron en 2010 y en 2011 nació Antonia, la hija que tienen en común. También es madre de Valentina, fruto de una relación anterior.
El jardín, las plantas y la huerta forman parte de una estética que la diseñadora ya había volcado en su libro homónimo, publicado por Penguin. Allí cuenta los cambios que incorporó a sus rutinas y su vínculo con la naturaleza y los afectos. Ahora ese universo se traslada a una propuesta comercial.

La primera colección de AWADA Market está pensada para interiores y exteriores. Incluye herramientas, regaderas, porta flores, delantales, botas de lluvia, mantas y bolsos. También suma servilletas, jarras, platos de sitio, tazas de cerámica y una línea de fragancias con aroma a tomate: una vela, un home spray y un jabón líquido.
El proyecto incorpora una colaboración con la Fundación Los Naranjos, con la que Juliana Awada trabaja desde 2018. Juntos desarrollaron piezas de cerámica artesanal. La fundación impulsa desde hace más de dos décadas programas de formación y acceso al primer empleo para jóvenes en situación de vulnerabilidad.

A más de seis años de dejar la Casa Rosada, Juliana Awada mantiene una identidad vinculada al diseño, pero anclada en su vida personal. La nueva colección es una extensión de ese lenguaje: materiales naturales, la mesa compartida y los objetos simples que forman parte de la rutina.
La diseñadora y empresaria, que antes de ser primera dama ya tenía una trayectoria propia en el negocio textil familiar, conserva una identidad pública fuertemente relacionada con el diseño y la estética. Sin embargo, su presencia actual está mucho más vinculada con su vida personal que con la política. La presentación de la colección contó con referentes del diseño, la decoración y el lifestyle, y marcó un nuevo paso en esa dirección.