(BUENOS AIRES).- “Desde que estoy en Argentina, nunca me sentí discriminado. Nunca me sentí distinto a los demás. Siento que eso que dicen que Argentina es racista, lo dicen por decir. Argentina es un país hermoso”, expresó Stephen “Kiki” Ramos, el delantero haitiano nacionalizado argentino de las inferiores de Vélez Sarsfield que debutó en la Selección Argentina Sub-17 de Diego Placente. El joven habló sobre su historia de adopción, el terremoto en Haití y su llamado a la Albiceleste.
Ramos nació el 3 de abril de 2009 en Puerto Príncipe, Haití, y fue adoptado por una familia argentina a los ocho meses. Empezó a jugar al fútbol a los 6 años, cuando un vecino hincha de Vélez Sarsfield lo llevó al club de Liniers. A los 14 años, su perfil despertaba comparaciones con Vinicius Jr.; una serie de lesiones frenó su progresión en 2025, pero en 2026 recuperó el nivel. Hoy integra la Sexta División del Fortín, dirigida por Héctor Manfredi, y suma 12 goles en el torneo de Inferiores de la AFA.
El rendimiento reciente lo puso en la consideración: el 2 de junio pasado anotó cuatro tantos ante Atlético Rafaela y el fin de semana previo a su convocatoria convirtió en la victoria 2-1 de Vélez frente a Boca. Su estreno con el equipo de Diego Placente se produjo en el triunfo 2-1 sobre Ecuador, con goles de Bejamín Vallejo y Facundo Salinas; después marcó en el empate 1-1 ante el mismo rival, en otro amistoso internacional.
Diego Placente lo citó entre 25 jugadores menores de 17 años. Su convocatoria lo transformó en el primer futbolista nacido en Haití en recibir un llamado para cualquier categoría de la AFA y en el primer jugador de origen haitiano en integrar una selección argentina. Ramos contó cómo se enteró: “Estaba en clase virtual de matemáticas y me llega un mensaje de mi preparador físico de Vélez. Me ponía ‘felicitaciones’ y yo no entré al mensaje porque estaba muy metido en la clase. Me empezaron a llegar muchos mensajes de mis amigos y, cuando entro al de mi PF, decía ‘AFA’. Al principio lo había leido mal, pero después no lo podía creer. Paré la clase y fui corriendo a contarle a mis papas”.
El delantero también repasó su infancia en Haití. El terremoto de 2010 dejó 200 mil personas fallecidas y una crisis humanitaria en gran parte del territorio. “Antes de eso ya habían hecho todos los papeles, cuando pasó lo del terremoto yo todavía estaba en el orfanato, pero por suerte fui uno de los chicos que no les pasó nada”, describió. Sus padres llegaron al país tiempo después con otros tres niños haitianos, además del propio Kiki, los cuales no se conocían entre sí. “Cuando crecí un poquito más la pude ir entendiendo mejor a la historia, pero muy agradecido con mis padres por lo que hicieron por mí y por mis hermanos”, rememoró.
Su elección deportiva ya quedó definida: jugará para Argentina. Sobre su relación con su país de origen, Ramos dijo: “Nunca fui a Haití, hoy estoy bien con la vida que tengo acá en Argentina. Ni siquiera pensé en volver, pero capaz cuando sea más grande me llega el interés”.
Argentina integra el Grupo C del Mundial Sub 17 de Qatar, que se jugará del 19 de noviembre al 13 de diciembre: debutará el 19 de noviembre ante Australia, luego enfrentará a Mozambique el 22 de noviembre y cerrará la primera fase contra Dinamarca el 25 de noviembre. La Selección Argentina nunca ganó ese certamen; sus mejores campañas fueron los terceros puestos de Italia 1991, Ecuador 1995 y Finlandia 2003.
