Martín Redrado volvió a referirse a su enfrentamiento con el kirchnerismo y defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que obtuvo media sanción en Diputados. En diálogo con Radio Mitre, consideró que la iniciativa puede marcar un cambio institucional para evitar que los gobiernos utilicen al organismo para financiar al Estado.
El ex presidente del BCRA también cuestionó las críticas de Agustín Rossi al proyecto oficial y rechazó la comparación que el diputado realizó entre Javier Milei y el Profesor Neurus. “La que se adueñó del Banco Central fue Cristina Fernández”, afirmó Redrado al recordar el período en el que estuvo al frente de la entidad.
En ese sentido, sostuvo que el Banco Central debe convertirse en una institución “sólida y permanente” y no quedar sujeto a las necesidades del gobierno de turno. “No se lo utilice como lo utilizó el kirchnerismo, como una escribanía o como si fuera un cheque”, afirmó.

El conflicto que terminó con su salida
Redrado recordó que su salida del Banco Central se produjo después de que se negara a entregar reservas para financiar al Tesoro. “Primero saqueaban 6.500 millones de dólares y me sacaban”, relató sobre aquel conflicto, y destacó que la Justicia posteriormente dejó sin efecto el decreto.
El economista también aseguró que sufrió una persecución personal y judicial después de enfrentarse al Gobierno. “Me empezaron a perseguir a mí”, afirmó, y contó que recibió llamados relacionados con su familia y que tuvo que sacar a sus hijos del país. Además, sostuvo que enfrentó seis causas penales.
Redrado pidió una institución independiente
Más allá de la disputa política, Redrado consideró que el debate actual debe concentrarse en fortalecer al Banco Central. “Primero tener un Banco Central de la Argentina, una institución sólida, y luego discutamos los nombres”, planteó.
En esa línea, propuso que la conformación del directorio tenga una representación equilibrada entre oficialismo y oposición. “Yo he propuesto también que sea una mayoría propuesta por el oficialismo y una minoría propuesta por la oposición”, explicó, con el objetivo de darle “un horizonte de largo plazo a la política monetaria”.
Por último, el economista sostuvo que la reforma institucional debe acompañarse con una nueva etapa económica. “Argentina está para más”, afirmó, y planteó que el país necesita impulsar el consumo, la inversión y las exportaciones para no limitar su crecimiento a sectores como la energía, la minería y el agro.
