ESPECTÁCULO

«Pidió perdón de rodillas»: las prostitutas que estuvieron la noche que murió Liam Payne contaron todo ¿Qué pasó en sus últimas horas?

 

Los testimonios de las trabajadoras sexuales que compartieron sus últimas horas revelan una jornada violenta.

 
Liam Payne
Liam Payne

(BUENOS AIRES).- «Pidió perdón de rodillas por el mal momento». La frase, textual, pertenece a Aldana, una de las trabajadoras sexuales que compartió las últimas horas con Liam Payne. A casi dos años de la muerte del exintegrante de One Direction, se filtraron las declaraciones judiciales que revelan la crónica de un día marcado por el sexo, el consumo de drogas y una violenta disputa por dinero en el hotel CasaSur de Palermo.

Aldana Serrano, de 32 años, y Lucila Goitea, de 29, fueron contactadas la mañana del 16 de octubre de 2024 mediante un sitio de escorts. Liam Payne les ofreció 5.000 dólares por pasar el día con él y les envió un auto para que las trasladara hasta el hotel. Llegaron a la habitación 310 cerca de las 11:30, según consta en los expedientes que permanecieron bajo reserva hasta ahora.

El ambiente era caótico: ropa tirada, olor a alcohol y restos de papel de aluminio quemado sobre los muebles. Según relató Serrano, Liam Payne ya había consumido y «nos pidió cocaína porque se le había acabado». Las mujeres declararon que él bebía whisky Johnnie Walker y que ambas mantuvieron una relación sexual consentida con protección, pero que la tensión escaló cuando él intentó pagarles mediante una transferencia bancaria internacional que no pudieron recibir.

Frustrado por el pago, el artista se descontroló. «Se sacó el reloj, lo tiró contra la pared y lo rompió. Dijo que, como ese, se compraba diez», declaró Aldana en referencia al Rolex de oro que les había ofrecido como pago alternativo. Acto seguido, le pegó tres puñetazos a la pantalla del televisor hasta dejarla inservible. El personal del hotel tuvo que intervenir en el lobby y les ofreció temporalmente 300 dólares, que ellas rechazaron.

La gota que colmó el vaso llegó cuando las echó de la suite. Minutos después, al regresar ellas a buscar un neceser olvidado, el panorama había cambiado drásticamente. «Se quitó la chaqueta, se arrodilló y me pidió disculpas», recordó Goitea en su declaración. En ese momento de vulnerabilidad, Liam Payne les confesó que tenía un hijo de siete años y soltó una frase que quedaría registrada en la causa: «La plata no lo hace feliz».

Serrano y Goitea abandonaron el establecimiento definitivamente alrededor de las 16:00. Las cámaras de seguridad del CasaSur captaron a Liam Payne deambulando sin control por el lobby, donde destruyó su computadora portátil. A las 16:54, empleados del lugar lo trasladaron semiconsciente a su habitación. Trece minutos después, a las 17:07, tras el desesperado llamado al 911 del recepcionista, el músico cayó al vacío desde el balcón del tercer piso.

La causa hoy

La investigación judicial sigue en curso y sin fecha de juicio oral. En la actualidad, el ex camarero Braian Paiz y el ex empleado del hotel Ezequiel Pereyra están procesados por el presunto suministro de estupefacientes al ex One Direction. Por su parte, el empresario Rogelio Nores —señalado por la fiscalía como el contacto local del cantante— fue sobreseído por la Cámara Nacional de Casación.