ESPECTÁCULO

Luana vs Danelik: ¿segunda oportunidad o juego estratégico?

 

El reencuentro que sacudió la casa

 
Gran Hermano
Gran Hermano

(BUENOS AIRES).- «Te quiero. Nos merecemos una segunda oportunidad», le dijo Luana a Danelik al recibirla otra vez en la casa de Gran Hermano. El reencuentro, sin embargo, tuvo un gesto de Danelik que no pasó inadvertido y que sumó un nuevo capítulo a una relación marcada por el conflicto.

La escena ocurrió el martes 11 de agosto durante la gala de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe), en uno de los momentos más esperados del juego. Las nueve finalistas debían seleccionar a nueve de los 17 exparticipantes presentes para que las acompañaran en la competencia. Luana eligió a Danelik, la novia de Brian Sarmiento, con quien su vínculo había terminado de la peor manera antes de la salida de la segunda de la casa.

Cuando Santiago del Moro le pidió a Luana que seleccionara a una de las personas disponibles, la participante se inclinó por Danelik y, al verla ingresar, reaccionó con entusiasmo: «Lo necesitaba, boluda». Sorprendida por la elección, Danelik preguntó: «¿Vos me elegiste?». Luana, lejos de esquivar el reencuentro, buscó dejar atrás las diferencias y le expresó: «Te quiero. Nos merecemos una segunda oportunidad».

Sin embargo, mientras ambas se abrazaban, Danelik hizo con los dedos una especie de pistola y una expresión que parecía transmitir un «me eligió ella». El gesto fue interpretado como una forma de remarcar que había sido Luana quien tomó la decisión y que ella no esperaba volver a compartir ese tramo del juego. La dinámica de la noche abrió la puerta a reencuentros cargados de cuentas pendientes entre quienes continúan en Gran Hermano y los jugadores que regresaron.

Las restantes elecciones de la noche quedaron definidas de la siguiente manera: Yipio eligió a Titi, Pincoya a Brian, Sol a Tomy, Mariela a Campanita, Charlotte a Cola, Tamara a Nazareno, Zilli a Martín y Majluf a Mavinga. Así, la casa volvió a llenarse de viejas alianzas, vínculos y conflictos sin resolver.

El desafío del espejo

Más temprano, las nueve finalistas habían enfrentado un desafío frente a un espejo en el que hablaron sobre sus fortalezas, debilidades, por qué creen que llegaron a esa instancia y qué piensan que representan en el juego. Tamara Paganini fue la primera y, al igual que en pruebas anteriores, se largó a llorar desconsoladamente; Solange Abraham también lloró. En contraste, Yanina Zilli brindó un mensaje motivacional por la nueva oportunidad en los medios que tuvo gracias al reality, y Jennifer “Pincoya” Torres relató su proceso de casting tras su experiencia en Chile.

La temporada 13 de Gran Hermano ya hizo historia a nivel mundial: por primera vez las nueve finalistas son mujeres. Así, la Argentina volverá a tener una campeona después de casi 19 años, cuando Marianela Mirra se consagró en la edición 2007. La única otra mujer en ganar el reality había sido Viviana Colmenero, en la temporada 2002-2003.