(BUENOS AIRES).- Este 14 de agosto se cumplen 45 años del día en que Diego Armando Maradona se consagró campeón con Boca por primera vez: el 14 de agosto de 1981, el Xeneize empató 1-1 ante Racing en la Bombonera y se quedó con el Torneo Metropolitano.
Maradona había llegado a Boca a comienzos de 1981 procedente de Argentinos Juniors, en una de las transferencias más importantes del fútbol argentino hasta ese momento. Con apenas 20 años, el Pelusa desembarcó en un plantel que tenía como entrenador a Silvio Marzolini.
El campeonato llegó después de una etapa de resultados irregulares para Boca. La llegada de Diego significó un impulso enorme y el equipo sostuvo una campaña que lo llevó a pelear el título hasta las últimas fechas. Maradona fue determinante con sus goles, sus asistencias y una personalidad que ya anticipaba lo que sería su carrera.
La tarde de la consagración
El partido decisivo se disputó ante Racing y tuvo todos los condimentos de una final. La Bombonera estuvo colmada y los hinchas sabían que un empate alcanzaba para que Boca se consagrara. El encuentro terminó 1-1 y el título quedó en manos del Xeneize, que volvió a festejar un campeonato local después de varios años.
Aquel campeonato fue especial porque Boca necesitaba recuperar el protagonismo. La llegada de Diego significó un impulso enorme y el equipo consiguió sostener una campaña que lo llevó a pelear el título hasta las últimas fechas.
Un título que marcó su historia
El campeonato de 1981 significó el primer y único título de Primera División de Maradona con Boca. Su sociedad con Miguel Brindisi fue uno de los grandes argumentos del equipo de Marzolini. Para Diego, además, tuvo un valor especial: desde chico había declarado su deseo de jugar en Boca y salir campeón con el club del que era hincha.
La temporada de Maradona fue extraordinaria para un jugador de apenas 20 años. El Pelusa mostró todo su repertorio en un fútbol argentino mucho más físico y competitivo, y se convirtió en el futbolista más determinante del campeonato. Cuando finalmente levantó el trofeo, consiguió cumplir uno de los objetivos que había perseguido desde sus primeros años en el fútbol.
La consagración quedó asociada para siempre a una imagen que representa la pasión de Maradona por Boca. El joven Diego festejó junto a sus compañeros y ante una Bombonera completamente repleta, en una jornada que marcó un antes y un después en su relación con el pueblo xeneize.
Después de aquel título, Maradona continuó su carrera en Barcelona, Napoli y la Selección Argentina. El Metropolitano de 1981 fue el único título de Primera que consiguió con el Xeneize, y esa conquista alcanzó para sellar una de las páginas más importantes de la relación entre Diego y Boca.
