(BUENOS AIRES).- Mariano Closs apuntó contra la manera en que River arma su plantel y dejó una definición que abrió el debate entre los hinchas. El relator puso en duda el criterio con el que el club elige a sus incorporaciones y planteó una comparación incómoda con los futbolistas que ya están en el plantel.
«La pregunta es si traen jugadores por el nombre o el presente», lanzó Closs. Y fue más a fondo: «¿Los que vienen son mejores que los profesionales o juveniles que juegan acá?».
El cierre fue la parte más filosa de su análisis: «Hay que tener cuidado de traer ciertos apellidos solo porque son nostálgicos». El relator no dio nombres, pero la frase circuló rápido y cada hincha completó el casillero por su cuenta.
El peor momento para el club
La observación llega en el peor momento posible para el club. River todavía no ganó en el Torneo Clausura 2026 y Eduardo Coudet acaba de convertirse en el primer entrenador de la historia del club en perder cinco partidos consecutivos, una marca que solo tiene antecedente en 1911, cuando ni siquiera existía el cargo de director técnico.
En el medio, la dirigencia sumó siete incorporaciones, la última la de Tobías Andrada, y mantiene abiertas las conversaciones por Thiago Almada, Francisco Ortega y Esequiel Barco. Al mismo tiempo, trabaja para desprenderse de un grupo de quince futbolistas que quedaron apartados del plantel profesional.
El doble movimiento en el mercado
Ese doble movimiento —traer arriba mientras se desarma abajo— es justamente lo que Closs pone sobre la mesa. Si el que llega no rinde más que el que ya estaba, la inversión no resuelve nada y encima le cierra la puerta a los juveniles que venían empujando desde las inferiores.
Enzo Francescoli, mientras tanto, había ratificado a Coudet en La Red horas antes de la caída, buscando cortar las versiones sobre la continuidad del entrenador.
La respuesta a la pregunta de Closs, por ahora, la tiene que dar la cancha.
