(BUENOS AIRES).- «Te amaré por siempre… Hoy murió mi maestra de 1er grado: Ada Ruth Cuipper de Garay. Y se fue llena de amor… el mismo que repartió a lo largo de toda su vida», escribió Mario Massaccesi en sus redes sociales para despedir a Ada Ruth Cuipper de Garay, su maestra de primer grado. El conductor compartió una carta emotiva tras confirmarse el fallecimiento de la docente, ocurrido este 14 de agosto.
Massaccesi la definió como «bella y única. Amorosa, dedicada, divertida y con un aire a estrella de cine». También sostuvo que fue «una mujer distinguida y con la autoridad que siempre da el amor del bueno».
El comunicador recordó detalles físicos que le quedaron grabados de su infancia. «Su pelo, mezcla de rubio y albino, parecía iluminar aún más sus ojos color cielo», describió Mario Massaccesi sobre la mujer que lo acompañó en sus primeros años escolares.
Massaccesi revivió su forma de vestir dentro del aula. «Usaba guardapolvos blanco, rosado o celeste, siempre intervenidos con alforzas, pespuntes o bordados. Caminaba por el aula dejando una estela de perfume como si fuera primavera todo el año», contó.
El conductor agregó: «Semejante belleza contrastaba con una voz apenas ronca que -sin embargo- exhalaba palabras con gusto a miel». La descripción completa el retrato de una docente que, según Mario Massaccesi, marcó su infancia con una presencia cálida y elegante.
Un vínculo que se mantuvo por décadas
La relación entre Mario Massaccesi y su maestra siguió cercana a pesar del paso del tiempo. «Nos escribíamos seguido y vino a verme al teatro, y al lanzamiento de los libros… aun en medio de la maldita pandemia», reveló el periodista.
Ese lazo afectivo se mantuvo intacto incluso durante los momentos más difíciles de los últimos años. La docente acompañó a Mario Massaccesi en presentaciones y proyectos personales, como una figura constante de apoyo y orgullo mutuo.
Massaccesi cerró el mensaje con una frase que resume su despedida: «Yo le decía que había sido como una mamá con guardapolvo. Ella me repetía que estaba orgullosa de mí. Dicen que la patria es la infancia… entonces hoy mi patria está un poquito más sola. ¡Gracias señorita!».
