Mario Pergolini sorprendió al revelar detalles de una reunión que mantuvo con Adrián Suar y que podría ser clave para definir el futuro de Otro Día Perdido en la pantalla de El Trece. Después de una temporada con buena repercusión al frente del ciclo, el conductor contó que compartió una cena con el gerente de programación del canal. En este sentido, reveló que llegó al encuentro con una postura contundente sobre su continuidad.
La reunión se produjo en la casa de Suar y contó también con la presencia de Pablo Codevilla, Diego Guebel y Alejandro Borensztein. Pergolini no pudo contener las ganas de contar lo sucedido y abrió la anécdota al aire frente a Agustín «Rada» Aristarán y Evelyn Botto. «Ayer fui a comer a lo de Suar, a la casa. No aguantaba no decirlo», confesó.
Según explicó, llegó dispuesto a marcar territorio y plantear desde el comienzo una posible salida de la pantalla. «Yo el año que viene no lo hago», aseguró que le dijo a Suar apenas comenzó la conversación. Pero la respuesta que recibió no fue la que esperaba y terminó modificando por completo la estrategia que había imaginado. «Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer», le dijo Suar.
En medio de su relato, Mario Pergolini también habló sobre cómo quedaría Otro Día Perdido dentro de la programación del canal y mencionó a figuras como Darío Barassi, Guido Kaczka y Moria Casán. Según su análisis, su ciclo quedaría por detrás de esos programas en el orden de la grilla. «Nosotros seremos los cuartos», resumió.
Mario Pergolini reveló que no logró lo que quería
Finalmente, Pergolini reconoció que la jugada que había pensado antes de sentarse a la mesa con Suar no terminó funcionando como esperaba. «No logré lo que quería. Quería decir que me bajaba, pero para subirme», explicó con su particular estilo. Así, entre estrategia fallida, comida y complicidad, el futuro de Pergolini en El Trece estaría asegurado.
Así, la revelación del conductor dejó abierta la incógnita sobre qué pasará finalmente con Otro Día Perdido el próximo año y si aquella contundente frase de «yo el año que viene no lo hago» terminará convirtiéndose en una salida real o en el comienzo de una nueva negociación con El Trece.