(BUENOS AIRES).- “Hablamos con Marcelo y dijimos no digamos nada porque iba a haber gente esperando en el colegio y era un lugar de los chicos”, reveló Mario Pergolini en Otro Día Perdido (El Trece) al contar por primera vez el pacto secreto que hizo con Marcelo Tinelli para proteger a sus hijos.
La confesión tomó por sorpresa a sus compañeros Evelyn Botto y Rada. Pergolini enmarcó el episodio en la época en que él y Tinelli figuraban como grandes rivales televisivos, pero compartían el mismo colegio para sus familias.
“Al colegio al que fuimos empezaron a ir gente conocida. Éramos pocos, pero muy reservado. Me acuerdo que en un momento estaba el hijo de Julián Weich, por ejemplo, Vicentico, y a fin de año era medio un Luna Park”, recordó Pergolini sobre el establecimiento, y agregó que después se sumaron otros famosos y la situación se volvió más compleja: “Yo era medio picante ya con algunos”.
El aviso de que los hijos de Tinelli se sumaban llegó con un llamado. “Hasta que un día me llaman y me dijeron: ‘Una pareja va a traer a una de sus hijas al colegio’. Yo me preguntaba por qué me avisaban a mí, y me dijeron: ‘No, porque a lo mejor te gustaría saber quién es’. ¿Y quién viene al colegio? Marcelo Tinelli”, relató.
Según explicó Pergolini, ahí mismo ambos resolvieron mantener el tema en reserva para que la presencia de periodistas o fans no alterara la rutina de los chicos. “Pero eso lo charlamos entre nosotros que teníamos y seguimos teniendo charla”, aclaró el conductor, y sumó un dato sobre cómo vivía ese cuidado: “Cada vez que cuento algo de mi mundo después mi mundo se queja un poco. Me pasaba mis hijos iban al colegio y contaba en la radio que hubo reunión de padres y me decían: estuviste hablando de mí”.
Para el resto del mundo, la rivalidad seguía intacta. “Para toda la gente estábamos peleados a muerte”, admitió Pergolini, aunque la realidad indicaba que puertas adentro sostenían un diálogo que nunca se filtró.
El desenlace de aquella historia tuvo su momento más insólito en un evento escolar. “Llega el primer día de la familia donde se juntan todos y entro yo por un lado y él por el otro, nadie se lo esperaba. De repente en el patio nos encontramos los dos y te juro que se escuchó un ‘uhhh’. Y pasó algo tremendo, se los cuento otro día”, cerró entre risas, dejando pendiente el misterio de ese cruce inesperado.
