(BUENOS AIRES).- “Ahora tengo que hacer una operación en Minnesota que estoy un poco asustada”, dijo Marta Fort. La hija de Ricardo Fort deberá someterse a una operación compleja en Minnesota por una escoliosis de doble curvatura, según contó el 22 de agosto de 2026.
La declaración ocurrió en PH, Podemos Hablar (Telefe), el programa conducido por Andy Kusnetzoff, donde también explicó el origen de las secuelas y los tratamientos que realizó desde chica.
La hemiparesia acompaña a Marta Fort desde la infancia. La joven explicó: “Me quedé por unos segundos del lado del área izquierda del cerebro sin aire y me afectó toda la motricidad”. La condición dejó secuelas que todavía enfrenta, con dificultades principalmente en el lado derecho de su cuerpo.
China fue el destino de uno de los tratamientos que Marta Fort realizó durante su infancia. Cuando tenía ocho años, pasó un mes allí para someterse a un tratamiento experimental, acompañada por personas de confianza de su familia. “Mi papá me mandó a China. Estuve un mes”, recordó. El procedimiento consistía en aplicaciones de inyecciones varias veces por semana para mejorar la movilidad y las articulaciones.
La eficacia de aquel procedimiento nunca quedó clara para Marta Fort. “Creo que ayudaron más los 22 años de kinesiología que tengo encima”, aseguró, al comparar esa experiencia con su rehabilitación. Durante esos años, también utilizó distintos elementos para corregir la pisada y atravesó tratamientos destinados a mejorar su movilidad. Actualmente puede entrenar y desenvolverse con normalidad, aunque las dificultades persisten principalmente en el lado derecho de su cuerpo. “Por suerte hoy por hoy estoy 10 sobre 10 por todo el tratamiento que hizo mi viejo”, afirmó.
El motivo de la operación
La diferencia en la pisada le provocó una escoliosis de doble curvatura. Los médicos le plantearon la posibilidad de realizar una intervención quirúrgica debido a esa consecuencia. La operación fue considerada después de los años de tratamientos y rehabilitación que Marta Fort realizó para mejorar su movilidad.
La recuperación posterior será prolongada. “Son tres meses con plancha total de columna”, detalló Marta Fort. La joven sostuvo que llegó a un punto en el que la cirugía puede ser necesaria: “Hoy por hoy yo creo que estoy en un punto en el que sin la cirugía mejor no puedo estar”.
La familia de Marta Fort recibió con preocupación la posibilidad de la operación. “Mi familia no le gusta mucho esa idea porque se quedaron muy traumados con el caso de mi papá”, explicó. Ricardo Fort, su padre, se había sometido a intervenciones en la columna y las rodillas, y retomaba rápidamente sus actividades. Marta recordó su manera de atravesar las recuperaciones: “Él no fue el mejor paciente”. Después contó: “Se hacía una operación de columna y a los tres días estaba entrenando con pesas en el gimnasio o estaba bailando con el suero acá”. El próximo paso para Marta Fort será la operación en Minnesota, seguida por tres meses de recuperación con plancha total de columna.
