(BUENOS AIRES).- “Mi luna llena” fue la dedicatoria que Mauro Icardi repitió con la China Suárez después de habérsela dedicado durante más de una década a Wanda Nara. La mención de la “luna llena” en un reciente descargo del futbolista reactivó la polémica sobre sus sentimientos y dejó al descubierto un patrón que sus seguidores no tardaron en señalar.
Wanda Nara regresó a la Argentina luego de tramitar de forma unilateral los pasaportes de sus hijas, ante la negativa de Icardi a firmar. El delantero ya había prometido hacerle “la vida imposible”. En ese marco resurgieron con fuerza las teorías de Ana Rosenfeld y Nora Colosimo, quienes sostienen de manera firme que el jugador aún sigue enamorado de su exesposa. Poco después, el rosarino publicó un extenso descargo en sus redes sociales tras ser notificado de un nuevo embargo en su contra, en el que apuntó con dureza contra el juez de la causa, Adrián Hagopián, e hizo referencia a la “luna llena”.
Un patrón repetido
La historia de la “luna llena” de Mauro Icardi se remonta a julio de 2024, cuando debía retornar a Turquía en medio de fuertes versiones de divorcio, a tres años del WandaGate. Antes de subir al avión, compartió una postal junto a Wanda Nara con las palabras: “Mi luna llena. Siempre brillante, siempre hermosa”. En aquel momento, la conductora se limitó a dejar un “me gusta” y la publicación quedó archivada.
Seis meses después, ya separado y en pareja oficial con la China Suárez, el futbolista replicó exactamente la misma dedicatoria. Acompañó una fotografía de la actriz con la luz de la golden hour en su rostro y escribió: “Mi luna llena”. El uso idéntico del apodo que Mauro Icardi utilizó durante más de una década con su exesposa encendió la polémica de inmediato y reavivó la discusión sobre si repite gestos de sus relaciones pasadas.
A ese episodio se sumó otro antecedente que meses atrás había generado un enorme revuelo. Se conoció que Icardi le dedicó a la China una frase que era igual al título del libro infantil que Wanda presentó en Italia sobre su carrera, lo que dejó al descubierto una marcada costumbre de reutilizar guiños de su pasado.
Mientras las batallas legales no cesan y los cruces de reproches continúan en los tribunales porteños, estos detalles digitales abren el interrogante sobre si el delantero podrá despegarse de su pasado. Las coincidencias se acumulan y el historial de Mauro Icardi vuelve una y otra vez a interpelarlo en pleno conflicto judicial con su exesposa.
