(BUENOS AIRES).- “Acabo de hablar con Ana Rosenfeld y sobre el video me dice que se grabó el día en que sus abogadas logran que vea a las nenas, pero cuando él vio que ellas tenían los perros, le dio un brote y las llevó al Chateau”, relató el periodista Santiago Riva Roy. Mauro Icardi volvió a quedar en el centro de la disputa judicial con Wanda Nara por el vínculo con sus hijas, a partir de la revelación de la abogada Ana Rosenfeld.
La disputa escaló luego de que Nara, patrocinada por Rosenfeld, solicitara a la justicia retirarle la paternidad a Icardi y prohibirle cualquier tipo de comunicación con las menores. Como respuesta, el delantero se mostró dispuesto a someterse a peritajes psicológicos y exigió que su expareja también sea evaluada. En su presentación, Mauro Icardi sostuvo que “la señora Nara siempre quiso alejar a las niñas de su padre para manipularlas y alienarlas en su contra”, con el respaldo de informes técnicos previos que no detectaron patologías.
Riva Roy relató el origen de la grabación. “Esa noche es Payarola quien sostiene el celular y graba porque quería documentar el estado emocional en que quedaron las nenas después de que su papá, supuestamente, les dijera ‘con esos perros de mierda no las llevo’”, aseguró. El episodio había dejado a Francesca e Isabella llorando junto a sus mascotas en el Chateau.
Riva Roy contó la versión de Rosenfeld: “Además Rosenfeld agrega que alguien de forma maliciosa lo editó y lo subió, e incluso insiste que cuando vemos el video entero es para salvaguardar a las nenas contando como el papá las habría manipulado, esto según ella”. La defensa de Mauro Icardi argumenta que la situación evidencia interferencia parental y manipulación de las escenas, mientras que la representación de Nara pide incorporar el registro completo para que lo analicen especialistas.
La presentación de Rosenfeld incluyó pedidos concretos. “Solicito cuidado exclusivo de las niñas a favor de su madre, suspensión cautelar de la responsabilidad parental del señor Icardi, realización de pericias psicológicas y psiquiátricas al progenitor”, señaló la abogada. También reclamó: “Suspensión de las llamadas telefónicas, WhatsApp, videollamadas y encuentros personales hasta tanto existan conclusiones en relación a su conducta y a las formas de dirigirse a las menores”. El escrito pide además: “Se intima al señor Icardi a realizar un curso especializado en violencia familiar y violencia de género”.
El video difundido muestra a una de las hijas llorando de manera desconsolada junto a Wanda Nara y su abuela Nora Colosimo. En la grabación, la menor dijo: “No me hizo nada papá”. Para Mauro Icardi, el fragmento difundido muestra a Nara y a Colosimo interpelando a la niña en un clima de angustia, y sostuvo que esa secuencia es “gráficamente ilustrativa de la dinámica de interferencia parental denunciada a lo largo de todo el proceso”.
La disputa incluye además un pedido de “contacto cero” para las hijas de 9 y 11 años, con la intención de protegerlas. Con las acusaciones cruzadas y nuevas medidas probatorias solicitadas, la causa aguarda una definición de la justicia.
