(BUENOS AIRES).- Netflix presenta una docuserie de tres capítulos titulada Los asesinatos de Idaho: Pesadilla en la universidad, que se convirtió en la más vista del mundo dentro de la plataforma. La producción reconstruye el asesinato de cuatro estudiantes de la Universidad de Idaho y la investigación que terminó señalando a Bryan Kohberger. El caso reúne un crimen ocurrido mientras las víctimas dormían, una pesquisa sin respuestas iniciales y un motivo que todavía permanece abierto.
La historia se centra en uno de los crímenes más mediáticos y desconcertantes de los últimos años en Estados Unidos. La madrugada del 13 de noviembre de 2022, cuatro estudiantes fueron asesinados a puñaladas en la casa que compartían en Moscow, Idaho. La docuserie de Netflix reconstruye los hechos y sigue el recorrido de la investigación policial hasta llegar a la identificación del principal acusado.
La escena del crimen es uno de los elementos que sostienen el interés de la producción para quienes siguen historias de crímenes reales. Las víctimas fueron atacadas mientras dormían, en una vivienda compartida por estudiantes de la Universidad de Idaho. Durante semanas, el caso pareció no tener una explicación, mientras la investigación intentaba establecer qué había ocurrido y quién podía estar detrás de los asesinatos.
La investigación policial terminó señalando a Bryan Kohberger, un estudiante de doctorado en Criminología cuya identidad sorprendió a todo el país. La serie reconstruye el proceso que llevó hasta él y también informa que fue condenado a cadena perpetua por uno de los crímenes. El recorrido del caso permite pasar del desconcierto inicial a la aparición de un sospechoso vinculado con la investigación.
Las cuatro víctimas tenían perfiles diferentes dentro de la comunidad universitaria. Kaylee Goncalves, de 21 años, estaba cerca de graduarse y había conseguido un empleo en una empresa tecnológica. Madison Mogen, también de 21 años, era una de las mejores amigas de Kaylee desde hacía años. Xana Kernodle, de 20 años, estudiaba marketing y esa noche estaba con su novio, Ethan Chapin, de 20 años, estudiante de primer curso y miembro de una fraternidad universitaria.
El tratamiento de la docuserie combina la reconstrucción de los hechos con momentos dramatizados. La producción también recrea conversaciones privadas, aunque plantea que los hechos principales ocurrieron como se muestran. Para el género de crímenes reales, esa combinación suma la dimensión de la investigación y el seguimiento de las víctimas, pero mantiene como eje la pregunta sobre el motivo de los asesinatos, que todavía figura entre los interrogantes sin respuesta.
La serie está disponible en Netflix para Latinoamérica, Estados Unidos y España. Sus tres capítulos permiten recorrer el crimen, conocer a las víctimas y seguir la investigación que terminó con la condena de Bryan Kohberger. El cierre del caso judicial no elimina la incógnita central que atraviesa la producción: por qué ocurrió el ataque.
