ESPECTÁCULO

24 episodios para los fanáticos del género: la serie británica policial que la rompe en Netflix

 

La serie de Hans Rosenfeldt llegó a Netflix y ya es furor.

 
Netflix
Netflix

(BUENOS AIRES).- “Hay una oblicuidad terrorífica en ‘Marcella’. Los límites del género del thriller criminal son difusos aquí. Es un rompecabezas mental altamente recomendable”, afirmó The Globe and Mail sobre esta serie británica que llegó a Netflix y se ganó un lugar entre los mejores policiales de la plataforma. Creada por el sueco Hans Rosenfeldt, responsable de la aclamada The Bridge, la ficción pone en el centro a una detective de Londres que enfrenta al mismo tiempo su peor caso y sus propios demonios internos. Con tres temporadas y 24 episodios ya disponibles, Marcella se consolidó como una de esas producciones de Netflix que se disfrutan del tirón.

La historia sigue a Marcella Backland, una detective de la policía londinense que pidió la excedencia tras un episodio traumático que le dejó secuelas mentales: lagunas de memoria repentinas y bloqueos que le impiden recordar qué hizo durante horas. El abandono de su marido Jason Backland —quien mantenía una aventura con Grace Gibson, una directiva de su empresa— la devuelve al servicio activo. “La detective Marcella Backland abandonó la policía metropolitana por el bien de su familia, pero tiempo después se queda devastada cuando se entera de que su marido mantiene una aventura”, resume la sinopsis oficial. Así arranca un camino donde la investigación criminal se cruza de manera inevitable con la duda íntima: ¿es Marcella una víctima o también una posible culpable?

La primera temporada teje un thriller clásico de asesino serial con un condimento poco convencional: los apagones mentales de la protagonista. Mientras Marcella persigue a un criminal que creía inactivo, el asesinato de Grace Gibson la coloca a ella misma bajo sospecha. El espectador avanza a tientas junto a una mujer sagaz para descubrir pistas, pero incapaz de confiar en su propia memoria. La dualidad de ser investigadora y potencial verdugo marcó el tono de una serie que supo exprimir la tensión sin apelar a golpes bajos, apoyada en la mirada perdida y siempre al borde del precipicio que aporta Anna Friel.

La segunda temporada subió la apuesta con un caso aún más sombrío: una serie de crímenes de niños estremece Londres. El cadáver de Leo, el mejor amigo del hijo menor de Marcella, aparece empotrado en la pared de una vieja edificación. La pesquisa arrastra a la detective por los sótanos del abuso, la pedofilia y las redes de encubrimiento, mientras debe lidiar con la custodia de sus hijos y un divorcio que la empuja al vacío. Anna Friel contó que “lo que pasa es duro para el estómago de cierta audiencia, pero las personas que matan chicos existen y los autores se basaron en casos que ocurrieron de verdad”. Esa crudeza, lejos de ser un efectismo, cimienta una historia que no le escapa a las consecuencias reales de la violencia.

La tercera temporada pega un volantazo. Marcella es dada por muerta tras un incendio feroz y, bajo una identidad falsa, se infiltra en una familia mafiosa. Frank Young, interpretado por Hugo Speer, la recluta para la misión más arriesgada: introducirse en el clan Maguire, que maneja los hilos del tráfico de armas y personas en Belfast. “A mi departamento le vendría bien una policía que trabaje encubierta. ¿Qué te parece?”, le plantea Young antes de que Marcella se transforme en Keira Devlin, se tiña de rubia y empiece a seducir al impetuoso Finn Maguire. El cambio de escenario y de piel le da a la serie un cierre intenso, sostenido por la eterna pregunta de si la nueva identidad terminará por devorar a la original.

Gran parte del magnetismo de la serie recae en el trabajo de Anna Friel, que en 2017 ganó el Emmy Internacional a la mejor actriz por meterse en la psique de una mujer tan frágil como feroz. Junto a ella brillan Ray Panthaki, Nicholas Pinnock, Jamie Bamber y Amanda Burton, en una producción que Hans Rosenfeldt concibió para combinar el pulso del noir nórdico con el paisaje social inglés. The New York Observer señaló que “satisface a todos los niveles gracias a la capacidad que tiene su argumento para obligarnos a ver un episodio tras otro (…) por la complejidad de sus personajes, de sus tramas secundarias y en cómo se relacionan entre sí”.

Las 24 entregas de Marcella están disponibles en Netflix —que se apropió directamente de la tercera temporada— y representan una oportunidad para quienes buscan un policial adictivo y sin concesiones. Con una protagonista que desarma el estereotipo del detective infalible y lo reemplaza por una mujer en guerra consigo misma, la serie se mantiene como una de las recomendaciones más sólidas del catálogo.