(BUENOS AIRES).- “Tras el brutal asesinato de dos policías, a un detective no le queda más opción que aceptar trabajar con su distante padre, un expolicía, para atrapar al asesino”, señaló Netflix, que incorporó Sacrificio de sangre a su catálogo con cinco episodios aproximadamente el 17 de agosto de 2026. La miniserie sueca de Netflix ya escaló a los primeros puestos de la clasificación de la plataforma. La propuesta mezcla una investigación policial con el vínculo tirante entre un detective y su padre retirado.
La historia arranca en Estocolmo durante el verano, cuando una llamada al servicio de emergencias denuncia un supuesto allanamiento. Dos agentes son enviados a una casa de verano ubicada en el archipiélago y, al llegar, no encuentran a nadie, al menos a simple vista. Al día siguiente aparecen sus cadáveres, un crimen que pone en marcha la pesquisa y abre la pregunta sobre quién atacó a la policía y cuál fue el motivo.
Los asesinatos forman parte de una serie aparentemente dirigida contra agentes de policía, y el miedo se extiende por todo el cuerpo policial de Estocolmo. Los dos primeros policías son asesinados y decapitados brutalmente; poco después ocurre otro doble asesinato en circunstancias similares. La investigación deja de limitarse a encontrar al responsable: también debe conseguir que los agentes sigan respondiendo llamadas de emergencia pese al temor de convertirse en víctimas.
Series suecas: una investigación atravesada por la familia
Thomas Berg, interpretado por Jakob Oftebro, es el detective de Estocolmo que queda al frente del caso. Para avanzar, debe recurrir a Alfred Berg, su padre, un expolicía retirado interpretado por Peter Andersson, pese a la relación distante y marcada por el resentimiento. Alfred fue considerado uno de los mejores policías en su momento y conserva métodos más antiguos y poco ortodoxos, una experiencia que puede ayudar a su hijo a seguir las pistas. La alianza forzada organiza el conflicto familiar de la miniserie.
El elenco central también incluye a Electra Hallman, que interpreta a Natalie Eklund. Alexander Abdallah aparece como John-Jo Persson, Henrik Norlén como Max Abrahamsson e Irina Björklund como Rebecca Björklund. George Kay figura como creador de la serie y fue presentado también como creador de Lupin e Hijack. La dirección estuvo a cargo de Kristoffer Nyholm, quien ya había trabajado en The Killing.
La recepción quedó dividida. En Rotten Tomatoes, la crítica especializada le asigna 86% y el público 42%, aunque ambas medias se basan en pocas reseñas. K-Waves and Beyond sostuvo: “El desarrollo inconsistente de los personajes y del proceso de investigación, así como el enfoque en el conflicto entre padre e hijo, hacen que no resulte tan intrigante como cabría esperar”. Mindies señaló: “La serie se mueve con cierta torpeza entre la necesidad de presentar a los personajes, establecer la dinámica del caso y resolverlo todo en un espacio temporal reducido que obliga a sacrificar matices en favor de la eficacia narrativa”.
Los cinco episodios se estrenaron de una vez, no semanalmente, y están disponibles en todos los planes de Netflix, desde el que incluye anuncios hasta el que ofrece contenido en 4K. La producción tiene calificación 16+ y puede entrar en las recomendaciones de quienes buscan series suecas de investigación criminal, con una trama familiar en el centro y un caso concentrado en una sola temporada. La miniserie se puede ver completa en la plataforma.
