ESPECTÁCULO

6 episodios adictivos: la serie española que impacta en Netflix

 

Argentina ya no duerme con la miniserie española más escalofriante de Netflix: una psiquiatra obsesionada y un asesino silencioso.

 
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(BUENOS AIRES).- «Sergio no ha dicho una sola palabra desde que asesinó a sus padres hace seis años. Ahora una psiquiatra busca descubrir lo que sucedió llevando a cabo una retorcida investigación». Esa frase, extraída de la sinopsis oficial de Netflix, define el pulso de “El silencio”, la miniserie española de seis episodios que en 2026 volvió a ubicarse entre lo más comentado de la plataforma.

La historia sigue a Sergio Ciscar (Arón Piper), un joven que recupera la libertad tras cumplir una condena por el homicidio de sus padres. Durante esos seis años nunca pronunció una sola palabra ante la policía, el juez ni los peritos. Su mutismo absoluto se transforma en el centro de una investigación a cargo de la psiquiatra Ana Dussuel (Almudena Amor), quien lo somete a una vigilancia extrema: cámaras en cada rincón de su casa y seguimiento constante.

Ana no solo quiere determinar si Sergio representa un peligro para la sociedad, sino también demostrar su inocencia. La serie, creada por Aitor Gabilondo —el mismo de “Patria”—, explora los límites del control y la obsesión. A medida que la psiquiatra se obsesiona con el caso, la línea entre observadora y objeto se desdibuja, y la atracción que siente por él la lleva a poner en riesgo su matrimonio, su carrera y su estabilidad mental.

En el último capítulo, Sergio le revela a Ana su versión de los hechos: su madre lo medicaba y torturaba, y cuando intentó hacer lo mismo con su hermana Noa, su padre la empujó por el balcón y luego se quitó la vida. Sin embargo, la propia Noa, adoptada por Ana, aparece para destruir ese relato. “Sergio, lo que has contado no es verdad”, le espeta la adolescente de 16 años, y un flashback reconstruye el crimen tal como lo había descripto la policía: un doble homicidio cometido a sangre fría por Sergio.

La serie cierra con una escena deliberadamente ambigua. Los únicos testigos son las cámaras de vigilancia, que registran un balcón y dos cuerpos abrazados. Uno cae al vacío y el otro permanece de pie. La silueta borrosa que queda en pie coincide con la contextura y el peinado de Arón Piper, lo que sugiere que Ana es quien muere y Sergio vuelve a quedar como autor de una muerte.

Más allá del duelo psicológico entre Sergio y Ana, “El silencio” despliega un entramado de personajes que refuerzan la tensión. Eneko (Manu Ríos) y Marta (Cristina Kovani) encarnan una relación tóxica atravesada por celos y venganzas digitales. A su vez, una trama de corrupción policial vinculada a un laboratorio farmacéutico amenaza con boicotear el estudio de Ana, mientras un policía corrupto, Cabrera (Aitor Luna), mueve los hilos para ocultar los efectos de la medicación que consumía Sergio.

Con solo seis capítulos de 45 minutos, la miniserie avanza sin pausa y mantiene el suspenso hasta el último plano. Esa estructura breve y la química entre sus protagonistas explican por qué, a tres años de su estreno original, “El silencio” volvió a ser una de las ficciones españolas más recomendadas en Netflix para quienes buscan una historia intensa y lista para maratonear.