(BUENOS AIRES).- “El destacado desempeño de Nicolás González en el Mundial resultó insuficiente para persuadir al Atlético de Madrid, que prefirió descartar la cláusula de compra valorada en 32 millones de euros”. Con esa decisión, el extremo argentino volvió a quedar en el mercado y, en las últimas horas, la disputa por su pase sumó un nuevo y firme contendiente: el Inter de Milán aceleró con una oferta cercana a los 27 millones de euros por Nicolás González.
Según reportan medios italianos, los nerazzurri ya ven al argentino como el reemplazante ideal de Denzel Dumfries en el carril derecho. El equipo que dirige Luciano Spalletti busca cerrar la incorporación por un monto inferior a los 30 millones, mientras también mantiene en carpeta al francés Moussa Diaby, por quien el Al-Ittihad exige entre 35 y 40 millones de euros.
El Atlético de Madrid, que sigue considerando a González un objetivo prioritario para Diego Simeone, intenta rebajar la operación a 25 millones y acercó una alternativa a la Juventus: el pase del argentino más un monto de entre diez y quince millones a cambio del delantero noruego Alexander Sorloth. La propuesta le gusta a la dirigencia colchonera, pero choca con la postura del atacante, que dejó en claro que su prioridad es permanecer en el club y hace pocas semanas rechazó un sondeo formal del Trabzonspor.
Sorloth, que en 106 partidos con la rojiblanca convirtió 44 goles, es una pieza valiosa para el Atlético, aunque la entidad planea usar el dinero de una eventual venta para fichar a un centrodelantero de área que encaje en el esquema del Cholo. La salida del noruego no es sencilla y ese trueque es, por ahora, la principal traba para que el argentino regrese a Madrid.
La Roma entra en la pulseada
La Roma también pidió condiciones por Nicolás González y se sumó a la puja. La necesidad de la Juventus de equilibrar sus balances es acuciante: el club turinés superó los cien millones de euros en gastos en este mercado y todavía debe incorporar un arquero titular, un volante y un centrodelantero. Por eso puso al argentino de 28 años en la vidriera y ya avisó que no prolongará las conversaciones si los números no cierran pronto.
González viene de jugar siete de los ocho partidos de la Selección Argentina en el Mundial 2026, donde sumó 257 minutos sin goles ni asistencias pero con un trabajo integral que le valió la consideración de Lionel Scaloni. En su anterior ciclo en la Serie A, defendiendo la camiseta de la Fiorentina, anotó 38 tantos en 125 encuentros; sin embargo, los problemas que tuvo con la hinchada de la Juventus en aquella etapa son un punto de conflicto que los clubes interesados monitorean de cerca.
Ahora el jugador está de vacaciones y espera una definición. Su deseo es mantenerse en la élite europea y volver a jugar la Champions League. La Juventus, mientras tanto, ya puso un plazo tácito: no extenderá las negociaciones si Inter, Atlético de Madrid o Roma no alcanzan sus pretensiones mínimas. El próximo movimiento lo tienen los clubes.
