(BUENOS AIRES).- “Se ensañan y no te dan paz, no te dan tiempo”, soltó Pampita anoche en PH: Podemos Hablar (Telefe), en un mano a mano con Yanina Latorre que dejó al descubierto su hartazgo con la cobertura mediática de las separaciones.
La modelo y conductora abrió su descargo con un reconocimiento de vulnerabilidad. “A veces estoy descolocada. Toda esa situación no estoy bien para enfrentarlo y dar mi mejor versión”, confesó sobre el momento que atraviesa cada vez que una ruptura amorosa queda expuesta en los medios.
Lejos de plantarse en la queja, Pampita marcó su postura frente al sistema del espectáculo. “No reniego, entiendo el juego. No me enojo, estoy lidiando con mi propio dolor”, completó, dejando claro que comprende la lógica del show aunque eso no alivie el costo personal.
La conversación en el ciclo que conduce Andy Kusnetzoff llevaba varios minutos cuando la panelista de LAM terció con una mirada distinta. Latorre, presente en el piso, no coincidió con la invitada. “No comparto, los entornos de ustedes son los que más cuentan”, le respondió, señalando que los círculos íntimos son los que terminan alimentando las versiones que tanto la lastiman. La frase prendió fuerte porque puso la lupa sobre un tema que las celebridades suelen evitar en público: el rol de los allegados cuando estalla una crisis de pareja.
Pampita recogió el guante sin esquivar la crítica y devolvió con otra definición que fue directo al hueso del debate: “A veces arruinan cosas, llegan a hartar a la gente”. La frase apuntó a cómo ciertos confidentes, amigos o familiares, sin mala intención o con ella, pueden potenciar el ruido alrededor de una separación y transformar un proceso privado en una novela por entregas.
El reclamo de tregua
A lo largo de la emisión de PH: Podemos Hablar, la actriz volvió una y otra vez sobre la falta de tregua que siente desde que sus vínculos sentimentales se convirtieron en material de primera plana. “Se ensañan y no te dan paz, no te dan tiempo”, repitió, en un reclamo explícito para que la prensa le permita transitar los duelos sin persecución constante.
El diálogo entre ambas figuras fue uno de los momentos de mayor tensión de la noche en el programa de Telefe, que supo capitalizar la química áspera entre una invitada que pedía intimidad y una panelista que puso el contrapunto con los ojos puestos en las filtraciones de los entornos. El ida y vuelta dejó una postal del desgaste que produce la exposición permanente, con una Pampita que no pidió que se apaguen las cámaras sino que se respete el tiempo que necesita para sanar.
