(BUENOS AIRES).- Leandro Paredes protagonizó un intenso reclamo en la jugada que abrió el marcador para Boca y después vio una tarjeta amarilla que la transmisión no llegó a mostrar, en el triunfo 2?0 sobre Newell’s en La Bombonera.
El volante, que porta la cinta de capitán, fue uno de los futbolistas que protestó determinadas situaciones durante la acción que terminó en el gol de Lautaro Blanco. Paredes no solo aportó fútbol: su nuevo rol de líder lo lleva a estar pendiente de cada detalle que pueda torcer el rumbo del partido.
Sobre el cierre, el VAR corrigió al árbitro Darío Herrera por una infracción sobre Ángel Romero y sancionó penal para Boca. Paredes tomó la pelota y transformó la pena máxima en el 2?0 definitivo, asegurando la victoria del equipo dirigido por Claudio Úbeda.
En el medio, una escena que sorprendió a todos: el mediocampista recibió una amonestación que no fue captada por la transmisión oficial. La amarilla encendió las alarmas en el cuerpo técnico, porque perder a Paredes por acumulación de tarjetas sería un golpe duro para un equipo que lo toma como pieza fundamental para ordenar el mediocampo.
Campeón del mundo y surgido de las inferiores del club, Paredes volvió a marcar un gol en La Bombonera después de varios años. Lo hizo en una noche en la que su influencia volvió a exceder los números: juego, personalidad y atención a las jugadas que rodean al resultado.
Desde su regreso, el mediocampista asumió la responsabilidad de portar la cinta y de hacer oír su voz dentro de la cancha. Su presencia se nota tanto en la distribución de la pelota como en los reclamos que mantienen encendido al plantel y en la lectura de cada situación del encuentro.
La actuación ante Newell’s dejó en claro que el capitán xeneize maneja los tiempos, ordena y está pendiente de los pequeños detalles que pueden definir un partido. Ahora, la preocupación pasa por evitar que una suspensión lo deje afuera en los próximos compromisos.
