(BUENOS AIRES).- “Pensé que me iba a morir, sentí un frío que me corría por el cuerpo horrible”. Así relató Pepe Ochoa la noche de terror que vivió al volante sobre la Panamericana, cuando volvía a su casa después de participar en LAM (América TV). En medio del fuerte temporal que azotó Buenos Aires, el panelista perdió el control de su vehículo, dio tres trompos y el auto quedó completamente destruido.
Pepe Ochoa contó que circulaba a una velocidad moderada, a 70 km/h, cuando agarró un charco de agua. “Estaba manejando en Panamericana, iba a 70 km/h, agarré un charco de agua y di tres trompos. Mi auto se destruyó todo, quedó en destrucción total y la conté de ped…”, detalló. Y subrayó: “Es importante usar cinturón de seguridad. Yo lo tenía puesto”.
“Como justo estaba en una curva, me patinó el auto, me pegué contra el guardarraíl y empecé a dar vueltas”, describió Pepe Ochoa en el ciclo de América. “Quedé en contramano y había muchos autos. De ped… no choqué con ninguno. Dos me esquivaron y ahí pude salir”, agregó. Luego confesó: “Pensaba mucho en mi familia y en mi sobrino”. Durante esos segundos, según contó, solo pensaba en su familia, especialmente en su sobrino de nueve meses.
Pese a la violencia del impacto, Pepe Ochoa apenas sufrió un rasguño. El panelista agradeció el rápido accionar de los trabajadores de la autopista y de su hermana, que acudió a asistirlo.
La señal que lo marcó
Al revivir lo ocurrido, Pepe Ochoa se conmovió al detallar una coincidencia que interpretó como una señal. Dos personas se detuvieron a ayudarlo: una se llamaba Carlos, el mismo nombre de uno de sus abuelos, y la otra llevaba una campera del club de rugby donde supo jugar su otro abuelo, Enrique. “Soy muy creyente. Sentí que había algo especial en todo eso”, afirmó.
El panelista, que se definió como muy creyente, sintió que aquella coincidencia no fue casual: fue una señal que lo marcó para siempre. A pesar del susto y de la destrucción total del vehículo, Pepe Ochoa salió prácticamente ileso y pudo reflexionar sobre lo cerca que estuvo de una tragedia. “Podría haber sido mucho peor. Pensaba en mi familia, pero también en que, si no la contaba, fui muy feliz con la vida que tuve y estoy orgulloso de haber cumplido mis metas”, cerró.
