(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, analiza el futuro de una de las jóvenes promesas del club que despertó el interés de San Lorenzo. La dirigencia xeneize deberá definir en los próximos días si acepta negociar su salida o lo retiene en el plantel.
El Ciclón busca alternativas para reforzar su plantel y encontró en ese juvenil una opción atractiva. La posibilidad concreta de sumar minutos y continuidad en otro equipo aparece como una alternativa para que el futbolista gane experiencia y protagonismo, algo que en Boca no tiene asegurado.
Riquelme y el Consejo de Fútbol evalúan qué tipo de operación sería conveniente. El club sabe que se trata de un jugador con potencial y que podría convertirse en una pieza importante en el futuro, por lo que una salida definitiva se analiza de manera diferente a un préstamo que le permita mantener el control sobre su pase.
El peso del cuerpo técnico
La postura de Rodolfo Arruabarrena tendrá un peso determinante en la decisión final. El entrenador está rearmando el plantel y definiendo sus principales alternativas; saber si el juvenil tendrá oportunidades reales en los próximos meses es clave para la dirigencia.
La llegada de nuevos refuerzos aumentó la competencia interna en Boca y puede provocar que varios jóvenes queden relegados. En ese contexto, una cesión a San Lorenzo se presenta como la vía más directa para que el futbolista tenga rodaje en Primera.
Sin embargo, Boca no quiere desprenderse fácilmente de los jugadores surgidos de sus divisiones inferiores. La dirigencia sabe que algunos juveniles pueden transformarse en activos deportivos y económicos para la institución, y Riquelme busca el equilibrio entre las necesidades inmediatas y la proyección a mediano plazo.
Por ahora, el nombre de la joya ya está en el radar del Ciclón y su futuro es tema de conversación en el predio azul y oro. El mercado todavía tiene movimientos por delante, aunque la situación podría resolverse en los próximos días, con la última palabra en manos del presidente xeneize.
La evaluación que realice el cuerpo técnico sobre el potencial del juvenil y las condiciones que pueda ofrecer San Lorenzo serán los dos factores que inclinarán la balanza. Mientras Arruabarrena termina de observar a todos los integrantes del plantel, en el Consejo de Fútbol reconocen que una cesión podría acelerar la evolución del futbolista sin perder el control sobre su futuro.
La decisión final también está atada a la planificación general del mercado de pases. Boca ya incorporó refuerzos que elevaron la vara en varias posiciones y eso achicó el margen para los más chicos. Darle minutos en otro club de Primera, con la exigencia de un equipo como San Lorenzo, es una prueba de fuego que la dirigencia no descarta aceptar si las garantías son suficientes.
El desenlace, en cualquier caso, no se estirará demasiado. Con el mercado todavía activo, las próximas jornadas asoman como el plazo natural para que Riquelme comunique la postura definitiva del club.
