(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme negocia la salida de cuatro futbolistas de Boca y ya marcó dos operaciones como prioritarias para liberar espacio y generar ingresos. La dirigencia encabezada por el presidente del Xeneize mantiene conversaciones abiertas después de un mercado en el que incorporó varios nombres.
La situación del plantel cambió de manera considerable desde la llegada de Rodolfo Arruabarrena. El entrenador tomó decisiones fuertes con algunos jugadores y varios quedaron relegados de la consideración. Boca busca encontrarles una salida que resulte conveniente para todas las partes.
Las dos prioridades de Riquelme
Entre las prioridades que maneja Riquelme aparece Marcelo Saracchi, cuyo futuro está lejos de definirse. Boca ya había negociado con Houston Dynamo por el lateral uruguayo, que recibió una propuesta de 1,6 millones de dólares por el 60% de su pase. La cifra fue considerada insuficiente.
El caso de Milton Giménez es otro de los movimientos a seguir. El delantero perdió terreno con Arruabarrena y ya fue relacionado con Vélez y Olimpia. Una salida del atacante tendría impacto directo en la planificación ofensiva del entrenador.
Para Riquelme, concretar estas ventas permitiría descomprimir el plantel y abrirles espacio a otros futbolistas. Por eso las negociaciones por Saracchi y los otros jugadores relegados toman una importancia mayor en este tramo del mercado.
Un plantel para depurar
El Xeneize debe resolver la situación de los futbolistas que no integran la estructura principal. Además, pretende aprovechar las ventas para mejorar sus ingresos y terminar de acomodar el plantel, evitando que esos jugadores sigan ocupando lugares en un grupo con competencia interna fuerte.
Hay otros futbolistas cuyos futuros también están siendo evaluados y que podrían abandonar la institución si aparecen propuestas satisfactorias. Arruabarrena pretende trabajar con un plantel competitivo y con jugadores comprometidos con su idea; los que no tienen lugar deberán buscar una alternativa.
La intención de la dirigencia es reducir la cantidad de jugadores que no serán protagonistas, generar ingresos y, si surge la posibilidad, liberar espacio para alguna nueva incorporación que el entrenador todavía pueda tener bajo la lupa. Las conversaciones pueden avanzar durante las próximas horas.
