(BUENOS AIRES).- Boca ya concretó cuatro incorporaciones en este mercado de pases, pero Juan Román Riquelme recibió un pedido urgente de una parte importante de los hinchas: que no cierre el mercado sin sumar una quinta pieza. Rodolfo Arruabarrena ya cuenta con Leandro Lozano, Álvaro Montero, Sebastián Villa y Enner Valencia.
Los refuerzos llegaron a sectores distintos. Lozano se incorporó desde Argentinos Juniors para darle una alternativa al lateral derecho. Montero arribó desde Vélez para competir por el arco. Villa volvió tras su paso por Independiente Rivadavia para aportar desequilibrio por las bandas, y Valencia se sumó como jugador libre para reforzar el ataque con una figura de jerarquía.
El pedido de los hinchas
Los fanáticos consideran que todavía falta una pieza para terminar de completar el equipo. El pedido hacia Riquelme es no cerrar el mercado sin conseguir el refuerzo que consideran indispensable para el equipo del Vasco. Los hinchas ya dejaron en claro que esperan que la dirigencia no se conforme con lo realizado hasta ahora.
La dirigencia no se retiró oficialmente del mercado y trabaja para resolver varias salidas. Exequiel Zeballos tiene una propuesta formal del Celta de Vigo y su venta podría concretarse por alrededor de ocho millones de dólares. Williams Alarcón tiene encaminada su transferencia al Atlanta United y Mauricio Benítez es buscado nuevamente por Royal Antwerp.
Salidas que pueden abrir margen
Milton Giménez perdió terreno en la consideración de Arruabarrena y podría salir, con Vélez y otros clubes interesados en sus servicios. La llegada de Valencia modificó directamente el panorama de los delanteros y, si se concretan algunas de esas transferencias, Riquelme tendría margen para negociar una incorporación más.
El desafío del presidente es encontrar el nombre adecuado sin desarmar el equilibrio de un plantel que también necesita reducir su cantidad de futbolistas. Boca está ante los últimos movimientos de un mercado que ya tuvo salidas importantes y cuatro incorporaciones. La pregunta que queda instalada en el mundo Xeneize es si habrá una quinta llegada.
Riquelme tiene todavía algunos días para intentar cumplirle a Arruabarrena y cerrar un mercado que, por ahora, está lejos de pasar desapercibido. Los cuatro refuerzos modificaron considerablemente la estructura del plantel, pero para una parte de la gente todavía falta ese nombre que termine de darle al entrenador una herramienta decisiva.
