(BUENOS AIRES).- Riquelme analiza avanzar por Benjamín Rollheiser para reforzar a Boca a pedido del entrenador Rodolfo Arruabarrena. El futbolista, surgido de River y actualmente en Santos de Brasil, vuelve a aparecer como una alternativa para elevar el nivel del plantel en el mercado de pases.
Juan Román Riquelme volvió a poner el nombre de Rollheiser sobre la mesa después de que el delantero ya fuera considerado por Boca durante este año. La intención del presidente es evaluar si existe una posibilidad concreta de negociar con Santos, aunque todavía no hay una operación cerrada. El pedido del entrenador reactivó una opción que ya había sido analizada por la dirigencia.
Rollheiser se formó y debutó profesionalmente en River, un antecedente que le agrega una repercusión particular a una eventual llegada a Boca. Actualmente defiende la camiseta de Santos y tiene contrato con el club brasileño hasta diciembre de 2028. La institución paulista es dueña de sus derechos económicos, por lo que cualquier salida dependerá de un acuerdo entre los clubes.
Santos estableció una cotización cercana a los 16 millones de dólares para desprenderse del futbolista. Ese monto representa el principal obstáculo para Boca, porque se trata de una cifra elevada para el mercado argentino. La dirigencia deberá analizar si puede afrontar una inversión de esa magnitud o si resulta posible acordar otra fórmula para avanzar.
Rollheiser ya había estado cerca de convertirse en refuerzo de Boca a comienzos de año. Las pretensiones económicas de Santos impidieron que aquellas negociaciones llegaran a buen puerto y dejaron la incorporación sin resolución. Ahora, el pedido de Arruabarrena llevó a Riquelme a revisar nuevamente las condiciones de una operación que había perdido fuerza.
El rendimiento del delantero en Brasil también explica el interés. Durante 2026, Rollheiser acumula 28 partidos, 1.222 minutos, cuatro goles y tres asistencias con Santos. Sus registros forman parte de la evaluación del cuerpo técnico, que busca sumar futbolistas capaces de generar desequilibrio y aportar soluciones en partidos cerrados, en lugar de ampliar el plantel solamente en cantidad.
Arruabarrena pretende jugadores que representen un salto de calidad y mantiene conversaciones con Riquelme para definir las prioridades del equipo. Rollheiser conoce el fútbol argentino y cuenta con experiencia en competencias internacionales, dos condiciones que son consideradas dentro del análisis. Su pasado en River convertiría una eventual transferencia en uno de los movimientos de mayor repercusión del mercado de Boca. La situación todavía está en una etapa preliminar: Riquelme también tiene decidido avanzar por Francisco Álvarez, marcador central de Argentinos Juniors, club que pretende cerca de siete millones de dólares por el defensor. La llegada de Rollheiser dependerá de la capacidad de Boca para administrar sus recursos y de las posibles salidas que se produzcan en el plantel; por ahora, Santos mantiene la exigencia económica y no existe una negociación cerrada.
