(BUENOS AIRES).- “Almada y Correa no se pueden ni resfriar porque sus suplentes no son ni el 1/4 de ellos”, dijo un hincha del Millonario. River empató 0-0 frente a Independiente Santa Fe en Bogotá, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, y volvió a exponer las dificultades del equipo para generar juego. La revancha será en el Monumental y el conjunto de Eduardo Coudet deberá ganar para avanzar directamente a los cuartos de final.
El momento futbolístico de River es irregular y el equipo todavía no consigue encontrar una identidad clara. Thiago Almada y Ángel Correa son las grandes figuras del plantel: cada vez que la pelota pasa por sus pies aparece la sensación de que algo diferente puede suceder. Eduardo Coudet los considera piezas importantes dentro de su estructura, y los hinchas empezaron a valorar la diferencia individual que pueden marcar en un funcionamiento colectivo que todavía debe mejorar.
Thiago Almada llegó desde el Atlético de Madrid en una operación por 20 millones de euros por el 100 por ciento de su pase. El monto convirtió su llegada en la compra más cara en la historia del fútbol argentino. El mediocampista ya disputó dos partidos oficiales con la camiseta de River, aunque todavía no pudo convertir ni asistir. El exjugador de Vélez puede romper líneas, acelerar los ataques y encontrar espacios donde otros futbolistas no los ven.
Ángel Correa, en cambio, ya tiene cinco encuentros oficiales desde su llegada a River. El delantero convirtió un gol, de penal, en la victoria frente a Argentinos Juniors que permitió cortar una racha negativa. River invirtió 15 millones de dólares netos para quedarse con su pase desde Tigres de México. El cambio de ritmo, la gambeta, la capacidad para rematar y la jerarquía individual explican parte del reconocimiento que recibió de la gente.
Las redes sociales reflejaron esa valoración sobre Correa y su aporte individual. Varios fanáticos remarcaron que el delantero necesita mejores socios a su alrededor para poder explotar todavía más sus condiciones. La observación apunta a una cuestión de funcionamiento: sus recursos pueden pesar más si encuentra acompañamiento dentro de un equipo que aún busca respuestas colectivas.
Los seguidores del Millonario también consideran que Almada y Correa están un escalón por encima de buena parte del plantel. Esa mirada puso el foco en la diferencia entre las dos figuras y sus reemplazantes, y en la dependencia que podría generar la ausencia de cualquiera de ellos. La preocupación no quedó limitada al rendimiento de los titulares: también alcanzó a la falta de alternativas con un nivel similar.
Eduardo Coudet deberá encontrar la manera de rodearlos mejor para que Almada y Correa puedan asociarse, participar más y convertirse en los principales conductores de River. El funcionamiento colectivo tendrá que acompañar la jerarquía individual para que esa expectativa se traduzca en fútbol, goles y resultados. La revancha ante Independiente Santa Fe, en el Monumental, será el próximo partido: River deberá ganar para meterse directamente en los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
