RIVER PLATE

Di Carlo separa lo deportivo de lo institucional y enfureció a los hinchas: “mejor no podemos estar”

 

El club de Núñez destaca el crecimiento en infraestructura y administración, en contraste con los resultados deportivos.

 
River
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(BUENOS AIRES).- “Si le preguntás a los socios cómo está el club, te va a decir: ‘mejor no podemos estar’, por las instalaciones y la estructura que tiene hoy River”, expresó una voz de la dirigencia al referirse al momento institucional del club de Núñez, en contraste con el presente deportivo irregular del equipo de Marcelo Gallardo.

La frase buscó marcar una diferencia entre el andar futbolístico y la salud organizativa. Mientras el plantel afronta una etapa de renovación con refuerzos y la exigencia de volver a pelear por los grandes objetivos, puertas adentro destacan que la institución atraviesa una etapa de consolidación.

Esa consolidación se apoya en un modelo de crecimiento que la actual gestión puso como bandera: inversión en infraestructura, modernización de espacios y una mayor organización administrativa y patrimonial. Para la dirigencia, ese desarrollo corre por un carril distinto al de los resultados de cada domingo y es uno de los grandes logros de los últimos años.

Las instalaciones del club se transformaron en el punto más valorado por los asociados. La evolución alcanza tanto a los espacios del plantel profesional como a los predios de las divisiones inferiores y a las áreas destinadas a otras actividades deportivas, algo que el oficialismo subraya cada vez que debe defender su proyecto.

Construir una estructura sólida fue, de hecho, uno de los objetivos centrales de las últimas gestiones. La idea que repiten en Núñez es que River pueda sostenerse como una institución competitiva no solo desde lo futbolístico, sino también desde lo administrativo y lo patrimonial.

En ese esquema, contar con una base organizativa fuerte es la herramienta con la que confían en acompañar al fútbol profesional y mantener al club entre los más importantes del continente. La apuesta, insisten, es que el crecimiento institucional y los resultados deportivos avancen juntos mientras Gallardo trabaja para recuperar la mejor versión del equipo.

Las mejoras en infraestructura no se limitan al Monumental o al predio de Ezeiza. En los últimos años el club sumó nuevos gimnasios, modernizó el área médica y amplió los espacios para las disciplinas no profesionales, una transformación que los dirigentes consideran un piso firme para cualquier proyecto deportivo. La inversión también incluyó tecnología aplicada al entrenamiento y una reestructuración de las áreas administrativas.

Ese desarrollo fue posible, según entienden en el club, por una administración ordenada que permitió sostener las obras incluso en contextos económicos adversos. Mientras otras instituciones recortaban presupuestos en infraestructura, River aceleró la puesta en valor de sus instalaciones y hoy exhibe un estándar que, aseguran, está a la altura de los principales clubes del continente.

Con nuevas incorporaciones ya integradas al trabajo diario, el Millonario se prepara para los desafíos inmediatos del calendario. La dirigencia, mientras tanto, insiste en que el piso de estructura ya está construido y que los socios valoran ese crecimiento: la frase “mejor no podemos estar” sintetiza, para la gestión, un respaldo que trasciende la coyuntura de los resultados.