RIVER PLATE

River: el vestuario respaldó a Coudet y espera un triunfo urgente para revertir la situación «No es una crísis, es una mala racha»

 

La postura interna en el vestuario millonario tras el mal momento.

 
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(BUENOS AIRES).- "Cuando aparezca una victoria, el equipo podrá recuperar seguridad y cambiar la energía", es la expectativa que se instaló en el vestuario de River tras la derrota ante Rosario Central. Los jugadores respaldan a Eduardo Coudet y descartan que el mal momento futbolístico sea una crisis: consideran que el equipo atraviesa una mala racha y confían en que un triunfo alcanzará para cambiar la dinámica de un grupo que todavía busca su mejor versión.

La caída en el Monumental dejó un clima cargado de tensión en Núñez. Los hinchas expresaron su malestar por los resultados y el rendimiento, mientras Coudet continúa trabajando con el objetivo de revertir una situación que empieza a exigir respuestas. Sin embargo, dentro del plantel mantienen una postura diferente a la preocupación que existe en el entorno.

Los futbolistas creen que el problema no pasa por una falta de actitud ni por una crisis interna. Lo atribuyen a una serie de partidos en los que los resultados no acompañaron y a pequeños detalles que terminaron inclinando la balanza en contra. "La sensación interna es que el equipo cuenta con futbolistas de jerarquía y que solamente necesita encontrar una regularidad que todavía no pudo conseguir", transmiten desde el vestuario millonario.

Cortar la racha y recuperar funcionamiento

Uno de los puntos que más se mencionan puertas adentro es la importancia de cortar la racha cuanto antes. Los jugadores entienden que River necesita mejorar, pero no interpretan el presente como una situación irreversible: sostienen que el rendimiento puede cambiar rápidamente si logran recuperar confianza y convertir las oportunidades que generan.

Coudet, en la misma línea, les transmitió a sus dirigidos que River tiene herramientas para salir adelante y que la clave estará en recuperar funcionamiento, mejorar aspectos defensivos y volver a competir con la intensidad que pretende. La dirigencia mantiene su respaldo al técnico y entiende que el proceso necesita tiempo. Aunque la presión de los hinchas creció tras los últimos resultados, la intención es sostener el proyecto y esperar una reacción dentro del campo de juego.

El desafío inmediato para el Millonario es transformar esa confianza interna en resultados. Los próximos partidos serán determinantes para Coudet y sus jugadores: River necesita recuperar sensaciones positivas y volver a sentirse protagonista, algo que no logró de manera sostenida desde el inicio del ciclo. En el plantel creen que la situación puede revertirse y que no están lejos de encontrar el funcionamiento esperado. La idea es que un triunfo sea el punto de partida para dejar atrás los cuestionamientos y recuperar la tranquilidad.

La presión externa continuará porque River siempre exige resultados inmediatos. Pero la postura puertas adentro es clara: no ven una crisis definitiva, sino un momento adverso que puede cambiar con una buena actuación. Ahora, el equipo de Coudet necesita demostrar que la confianza del vestuario tiene fundamentos y que esta mala racha puede quedar atrás antes de que la preocupación aumente todavía más en Núñez.