(BUENOS AIRES).- River cerró un mercado de pases ambicioso y Eduardo Coudet ya cuenta con un plantel que ilusiona a los hinchas, con la posibilidad concreta de armar un once que reúne a cinco campeones del mundo y refuerzos de peso en cada una de las líneas.
La dirigencia millonaria apostó fuerte para conformar un grupo con nombres de experiencia internacional. "La llegada de Nicolás Otamendi representa uno de los grandes golpes del mercado: el defensor campeón del mundo aporta liderazgo, personalidad y una extensa trayectoria internacional", valoraron desde el club. A su lado, Gonzalo Montiel, otro campeón del mundo que regresó a la institución, conoce a la perfección la exigencia del Monumental.
En el mediocampo se sumó Mauro Arambarri, un volante que permite pensar en un equipo más equilibrado, con mayor intensidad y variantes para manejar distintos partidos. Además, la posibilidad de incorporar a Thiago Almada, una de las figuras argentinas más destacadas de los últimos años, aumentaría todavía más la calidad del plantel.
La zona ofensiva también recibió un salto de jerarquía. River logró repatriar a Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán, dos delanteros que dejaron una gran imagen en su paso anterior por el club y que regresan con mayor experiencia después de sus recorridos por Europa.
El posible once de lujo
Con todas las piezas disponibles, la alineación que podría poner Coudet tiene un atractivo innegable: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi, Germán Pezzella y Marcos Acuña; Mauro Arambarri, Kevin Castaño y Thiago Almada; Ángel Correa, Rafael Santos Borré y Lucas Beltrán.
"La presencia de cinco campeones del mundo en un mismo equipo es uno de los grandes atractivos de este River renovado", destacaron. Otamendi, Montiel, Acuña y Pezzella, además de otros futbolistas con pasado en la Selección Argentina, le aportan al plantel una experiencia que pocos equipos del continente pueden reunir.
Más allá de los nombres, el desafío para Coudet será transformar esa calidad individual en un funcionamiento colectivo. River necesita que las figuras se adapten rápidamente y que el equipo encuentre una identidad para competir por los grandes objetivos de la temporada.
"La apuesta de la dirigencia fue clara: construir un plantel con jerarquía internacional para volver a pelear arriba", señalaron desde Núñez. Ahora, la responsabilidad recae en el entrenador y los futbolistas, que deberán demostrar dentro de la cancha que este River de los campeones del mundo puede convertirse en una realidad. El equipo ya trabaja para llegar a punto al arranque del campeonato y la expectativa en el Monumental crece con cada entrenamiento, mientras Coudet define quiénes serán los primeros titulares de esta nueva etapa.
