POLÍTICA

Robo a periodistas en Casa Rosada: la denuncia de los acreditados

 

Los periodistas encontraron cajones abiertos, pertenencias tiradas y elementos faltantes. Se cuestiona el esquema de seguridad implementado en la sede de Gobierno.

 
Casa Rosada Periodistas

Periodistas acreditados en Casa Rosada denunciaron este lunes que encontraron la sala de prensa abierta y con cajones y lockers violentados, presuntamente durante el fin de semana. Según relataron, algunas pertenencias fueron encontradas tiradas y también habría elementos faltantes, por lo que anticiparon que realizarán una denuncia ante la Policía Federal.

La situación la expusieron distintos acreditados, entre ellos Fabián Waldman, quien publicó en X: “Robo a periodistas en Casa Rosada. Llegamos a la Sala y estaban abiertos los cajones. Dejaron nuestras pertenencias tiradas. Antes de LLA los acreditados teníamos la llave, abríamos y cerrábamos. Hoy la seguridad está peor que antes”.

En diálogo con FM La Patriada, Waldman explicó que los primeros periodistas que llegaron este lunes encontraron abiertos los cajones donde habitualmente guardan elementos utilizados durante la jornada laboral, como alimentos, bebidas, yerba y mates. “Los escritorios con las bolsas por doquier. Fue una especie de allanamiento”, describió el periodista.

La denuncia de los periodistas acreditados

Waldman sostuvo que el episodio debe analizarse también a partir de los cambios implementados en el sistema de seguridad de la Casa Rosada desde la llegada de La Libertad Avanza al Gobierno. “La llegada de LLA no solo trajo aparejado la imposibilidad de realizar nuestra tarea, sino que nosotros éramos responsables directos de la seguridad de la sala. Porque cada mañana abríamos y a la tarde al retirarnos la cerrábamos”, explicó.

Según su relato, ese mecanismo lo modificaron las actuales autoridades de Casa Militar y de la comisaría de la Policía Federal que funciona dentro de la Casa Rosada. “A partir de ello la seguridad quedó en mano de ellos”, afirmó. El periodista señaló además que durante el fin de semana se produjeron “cuestiones de vandalismo” y consideró que el hecho ocurre en un contexto de tensión entre el Gobierno de Javier Milei y los medios de comunicación.

“Es una mancha más en un contexto de oscuridad”, sostuvo Waldman, quien recordó además que a los periodistas les habían impedido de ingresar a la sala durante 11 días debido a trabajos anunciados por las autoridades. Según explicó, se les había informado que se instalarían cámaras para controlar lo que ocurría en el lugar.

“Pone en tela de juicio cualquier cosa que suceda”

Waldman anticipó que los periodistas realizarán una denuncia en la comisaría de la Casa Rosada y que también buscarán explicaciones del secretario de Comunicación y Prensa del Gobierno, Fabián Fernández. “Estamos indignados, malhumorados. Además estamos sorprendidos porque esto pone en tela de juicio cualquier cosa que suceda no solo en la sala de prensa, sino en cualquier otro despacho dentro de la Casa Rosada”, afirmó.

El periodista también mencionó otros conflictos recientes vinculados con las condiciones de trabajo en la sala de prensa, entre ellos la falta de calefacción y aire acondicionado. En ese sentido, contó que un gobernador patagónico había enviado caloventores para los periodistas, aunque el Gobierno permitió el ingreso de dos de los tres equipos enviados.

La versión de otro periodista acreditado

El periodista Jaime Rosenberg, acreditado en Casa Rosada, también describió la situación durante una entrevista con La Nación+. “Cajones abiertos, elementos faltantes, algunas cosas en el piso y la sala de prensa de la Casa Rosada abierta, sin el sello -o faja de seguridad- que suele poner la Casa Militar en la entrada de la sala de prensa”, relató.

Rosenberg sostuvo que la principal sospecha entre los periodistas es que durante el fin de semana alguien haya ingresado al lugar con la intención de llevarse pertenencias. “La sospecha es que durante el fin de semana, alguien o algunos entraron intentando llevarse todo lo posible. Más allá de lo que se hayan llevado, lo más grave es el hecho”, afirmó.

El periodista también ubicó el episodio dentro de un conflicto que, según planteó, comenzó meses atrás. “Desde el 23 de abril ya nada es normal. Ese día en el que se nos impidió el acceso durante 11 días…”, recordó. Por el momento, la denuncia de los periodistas deberá investigarse para determinar qué ocurrió durante el fin de semana, si efectivamente hubo un robo, qué elementos se sustrajeron y quiénes ingresaron a la sala de prensa.