(BUENOS AIRES).- «El maltrato no hay que permitirlo jamás», dijo Romina Gaetani en una entrevista con Mirtha Legrand en la que detalló las vivencias que la llevaron a denunciar por violencia de género a su expareja, Luis Cavanagh. La actriz reflexionó sobre las secuelas de la violencia psicológica, emocional y física y describió los mecanismos de manipulación de las personas con perfiles narcisistas.
La actriz había decidido mantenerse en silencio, tal como expresó, para refugiarse en la actuación. En La noche de Mirtha dio un testimonio directo sobre el maltrato y sobre la decisión de presentar la denuncia.
Romina Gaetani relató el momento exacto en el que decidió poner un freno definitivo. «A mí cuando me pasó la primera y única vez… tuve la rapidez de saber que eso era mi límite, y por eso hago la denuncia», expresó.
La actriz admitió que antes de ese episodio había normalizado otras conductas dañinas. «Mi límite quizás no fueron otras humillaciones u otras faltas de respeto que yo admití en su momento, dejé pasar y justifiqué», sostuvo.
El perfil del manipulador
Romina Gaetani explicó cómo operan quienes ejercen este tipo de maltrato. «Si la otra persona pide perdón, le creés… siempre esas personas van redoblando la apuesta… son personas muy inteligentes, la persona manipuladora narcisista», describió.
La actriz también se refirió al impacto psicológico residual de estas experiencias. «Cuando escuchás a una víctima de violencia psíquica, emocional, económica, física… el relato de todas es el mismo, la manera de contarlo es la misma», señaló. «Te sentís reconocida en esa frase y en todas las que uno escucha, por cómo uno queda en el estrés postraumático después de haber vivido un hecho así», agregó.
Gaetani explicó que esa coincidencia entre los relatos de las víctimas es una evidencia de la veracidad del dolor. El estrés postraumático, dijo, es una de las secuelas más marcadas que quedan después de atravesar una situación de violencia.
El trabajo de sanación
Romina Gaetani está enfocada en su bienestar y en deconstruir patrones inconscientes que facilitan la permanencia en vínculos de maltrato. «Lo que me queda a mí por trabajar, y lo que estoy trabajando desde el día que hice la denuncia y ocupándome en mí, es en trabajar en ese patrón que una tiene… que hace que una recaiga en ciertas situaciones, no solo de pareja sino también en amistad o en familiares», explicó.
La actriz hizo la denuncia después de aquel episodio que identificó como su límite. Desde entonces, sostuvo que el trabajo personal es la prioridad para no repetir vínculos dañinos en ningún ámbito de su vida.
