(BUENOS AIRES).- “Veo que en estos últimos años se popularizó muchísimo porque de repente aparecieron miles de famosas de Hollywood super flacas y te empezaron a vender esto como un medicamento mágico para bajar de peso y ser más joven”, explicó Sofía Gonet, quien contó que había decidido sumarse a la tendencia de consumir fármacos para bajar de peso.
En un extenso descargo compartido con sus seguidores, la influencer relató la grave situación de salud que atravesó después de recurrir a una droga del mercado ilegal.
La obsesión por ver resultados rápidos en el gimnasio llevó a Sofía Gonet a aceptar inyectarse una droga del mercado ilegal. La sustancia le provocó complicaciones severas a las pocas horas y terminó en una guardia médica. El uso inapropiado de medicamentos para lograr una pérdida rápida de peso, sin la debida supervisión profesional, aparece ligado a la inquietud por el mercado negro de péptidos.
El episodio comenzó, de acuerdo con su relato, mientras intentaba cenar. “A las 18:00 h empezó el martirio absoluto”, afirmó Gonet. La reacción se presentó a las pocas horas de administrarse la sustancia, cuando sintió que su organismo empezaba a fallar de manera inmediata.
Los síntomas que describió incluyeron sueño repentino, mareos, náuseas, temblores, fiebre y confusión. “Empecé a sentir sueño de golpe pero tipo un sueño que dije me desmayo, mareos, náuseas fatales, temblores, fiebre y confusión”, detalló. El cuadro la llevó a instalarse en el baño de su casa.
El padre recibió el llamado de urgencia de Sofía Gonet. “Le digo ‘pa, te suplico, vení a verme porque me mandé una cagada absoluta’. Yo creía que iba a morir, se lo juro”, confesó. La familia se presentó de inmediato en el departamento y la trasladó de urgencia a un centro de salud.
Los profesionales le indicaron que aguardara a que el químico fuera eliminado gradualmente por su propio cuerpo. La recuperación se extendió durante varias semanas y alteró su rutina alimentaria. “Estuve una semana con náuseas absolutas, rechazo absoluto a cualquier idea de comida y un mes sin tener un antojo. La comida había dejado de darme bienestar”, explicó Gonet.
Cuatro meses después del episodio, Gonet decidió romper el silencio para concientizar a su comunidad. Durante los días más difíciles, contó: “Hablaba con ChatGPT todas las noches para que me tranquilice porque tenía miedo de no volver nunca más a sentir esas ganas o esa felicidad cuando me antojaba de algo”. La experiencia también la llevó a afirmar: “Desde ahí me juré que nunca más en mi vida se me iba a cruzar por la cabeza obsesionarme con bajar de peso ni tomar alguna de estas medidas insalubres”. En el cierre de su mensaje, advirtió a sus seguidoras: “No hay nada más lindo que ser feliz, disfrutar de la comida y estar sano. El verdadero privilegio es la salud. No caigan”.
