(BUENOS AIRES).- “Capaz tengo algo en el cerebro”, alcanzó a decir, entre lágrimas, Solange Abraham. La participante de Gran Hermano Generación Dorada acababa de sufrir un fuerte accidente doméstico que le provocó una herida abierta en la cabeza y la llevó a angustiarse por su continuidad en el reality.
El incidente ocurrió mientras acomodaba su ropa. En un movimiento repentino, Solange se incorporó y se golpeó de lleno la cabeza contra la puerta del placard. El impacto fue tan violento que terminó lastimada y, en cuestión de segundos, entró en un estado de crisis nerviosa por las consecuencias que pudiera tener la lesión.
“No me quiero ir así, no quiero”, repetía una y otra vez mientras se tocaba la zona del golpe. La angustia de Abraham crecía al punto de manifestar su temor a que la herida pudiera ser más grave de lo que parecía a simple vista. En ese contexto de desesperación, quien tomó la iniciativa para asistirla fue Pincoya, la única compañera que se acercó a contenerla y acompañarla hasta el confesionario para pedir ayuda.
Ante la gravedad del cuadro, la producción de Gran Hermano solicitó asistencia médica urgente para evaluar a la participante. Los profesionales revisaron a la tucumana y determinaron que la lesión no requería una atención especial de alta complejidad. Le cerraron la herida con los elementos disponibles en la casa y le administraron un calmante para aliviar el dolor y controlar las molestias provocadas por el impacto.
Una vez que logró tranquilizarse, Solange agradeció especialmente el gesto de su compañera chilena durante el difícil momento. La actitud de Pincoya volvió a dejar en evidencia la cercanía que ambas construyeron dentro de la casa más famosa del país.
La atracción por Devi, un antecedente de tensión
El mal momento que atravesó la participante de Gran Hermano se da en medio de un contexto particular puertas adentro. Durante los días que compartió como visita, Juan Pablo “Devi” De Vigili había generado una conexión especial con Solange Abraham, quien reconoció sentir una atracción por él. “Creo que estoy en problemas porque me gusta este chico, me agrada”, había confesado en una charla íntima con Pincoya. La respuesta de la chilena, con su particular sentido del humor, resumió el vínculo con una frase: “La serpiente encontró a su lagarto”.
A pesar de la complicidad, Solange decidió no avanzar en el vínculo mientras compartieran el reality y, con una frase sugestiva, le marcó el terreno al correntino: “Dicen que lo que se cocina a fuego lento es más rico”. El acercamiento entre Abraham y Juan Pablo también generó cierta tensión con Luana, quien ya había expresado su interés por él e interpretó que Solange se acercó al visitante recién después de conocer sus propios sentimientos.
