RIVER PLATE

River, al borde del abismo: Stefano Di Carlo anunció que hablará en la semana

 

El presidente de River rompió el silencio tras la derrota ante Tigre y prometió declaraciones en los próximos días, mientras la crisis futbolística se profundiza.

 
Stefano Di Carlo
Stefano Di Carlo

(BUENOS AIRES).- “En la semana voy a hablar”. La frase la soltó Stefano Di Carlo, presidente de River, y bastó para ponerle palabras a una crisis que ya es incendio. El máximo dirigente del club de Núñez confirmó que en los próximos días dará un pronunciamiento público, después de una nueva derrota que volvió a dejar al equipo en el fondo de la tabla y al borde de una implosión institucional.

La decisión de Stefano Di Carlo se conoció apenas terminó la caída por 1 a 0 frente a Tigre en Victoria, con el gol de Nacho Russo, por la cuarta fecha del Grupo B del Torneo Clausura. El resultado agravó un presente insostenible: River perdió los cinco partidos que jugó en el semestre y estiró a seis la racha de encuentros sin ganar por los torneos de AFA. Es, además, el único equipo del certamen que todavía no marcó goles ni sumó puntos.

Hasta acá, Stefano Di Carlo había mantenido un perfil reservado frente a la debacle futbolística y las explicaciones públicas habían recaído siempre en el entrenador y los jugadores. Esta vez decidió dar la cara. “En la semana voy a hablar”, repitió Di Carlo ante los periodistas que lo abordaron a la salida del estadio José Dellagiovanna, mientras el hincha millonario digería otra tarde para el olvido.

Un técnico contra las cuerdas

Buena parte de la expectativa que genera el anuncio de Stefano Di Carlo se concentra en el respaldo —o la falta de él— a Eduardo Coudet. El entrenador, que tiene contrato hasta el 31 de diciembre de 2027, él mismo puso en duda su continuidad apenas consumada la derrota. “Yo no voy a perjudicar al club ni a la directiva. Voy a intentar. Si no sale me haré responsable y diré ‘no me fue bien’”, expresó en conferencia de prensa.

El “Chacho” fue más lejos y se mostró permeable tanto a la presión popular como a una eventual renuncia. “Si veo que no se empiezan a dar resultados no le voy a hacer mal a River ni al hincha. Soy el más autocrítico”, sostuvo. Y completó con crudeza: “Seguramente me está puteando medio país, pero ya me ha pasado como jugador y lo di vuelta”.

Dentro del combo de urgencias que deberá abordar el presidente también figuran los futbolistas borrados en el predio de Cantillo y la planificación del plantel de cara a lo que viene, dos frentes que suman tensión a un semestre que ya es el peor de la gestión de Stefano Di Carlo. La semana promete definiciones: el presidente de River anunció que hablará, y en Núñez esperan mucho más que un gesto protocolar.