(BUENOS AIRES).- “Los que tiraron la bandera de Malvinas en el partido contra Inglaterra son amigos míos, de Fuerte Apache”, contó Thiago Almada, flamante refuerzo de River. La revelación aclaró el origen de la bandera que Giovani Lo Celso levantó tras la victoria por 2-1 ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, en Atlanta.
Thiago Almada dio los detalles en una entrevista con Radio La Red, consultado por el periodista Marcelo Palacios sobre aquel festejo. El volante contó que los dueños de la bandera pertenecían a su círculo más íntimo de Fuerte Apache, el barrio bonaerense del que también surgió Carlos Tévez.
La bandera llevaba la leyenda “Las Malvinas son argentinas” y apareció sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta después del triunfo por 2-1 ante Inglaterra. Giovani Lo Celso fue quien la tomó y la mostró ante las tribunas, en una imagen que recorrió el planeta. En el estadio regían restricciones de seguridad que prohibían ingresar insignias alusivas al conflicto bélico.
“Tuvieron que tirar la bandera porque se la iban a sacar y ahí la agarró Gio. Fue una locura total, más que nada por cómo se dio el partido y porque era ante Inglaterra. Quedó para la historia”, afirmó Thiago Almada. Sus amigos, según reconstruyó, debieron desprenderse del trapo de manera improvisada antes de que la seguridad privada del estadio se lo confiscara en la tribuna.
El futbolista surgido en Vélez también hizo un balance de su participación en la Copa del Mundo. “Con el correr del tiempo nos vamos a dar cuenta de lo que logramos. Lo disfruté muchísimo más porque tuve más minutos. Siento que lo exprimí al máximo todos los días, compartiendo el mate y el truco con mis compañeros. Esos momentos van a quedar siempre para nuestra vida”, expresó.
En la misma entrevista, Marcelo Palacios remarcó la pertenencia del barrio. “Mirá qué lindo los chicos de Fuerte Apache, el lugar de Carlitos Tévez, de Thiago, ese lugar con tanta pertenencia que tienen los que han nacido allí”, dijo.
Almada espera su debut en River bajo las órdenes de Eduardo Coudet. La bandera, mientras tanto, quedó convertida en un símbolo que trascendió lo futbolístico y volvió a poner en escena el reclamo por la soberanía de las islas.
