(BUENOS AIRES).- «El lunes es el día. Llega Thiago Almada al país. Revisión médica, firma y presentación», contó el periodista Fernando Padrón, que reveló en el programa Paladar River que el mediocampista resolvería en una sola jornada los tres pasos que suelen repartirse a lo largo de varios días.
«River avanza cada vez más en el fichaje del futbolista y la idea es cerrarlo antes del lunes, cuando debe presentarse en el Atlético de Madrid», había informado el periodista César Luis Merlo unas horas antes, y ahí aparece la razón por la que todo el operativo quedó apretado en el mismo día.
El calendario, además, se corrió respecto de lo que se venía diciendo. Hasta ayer la versión que circulaba ubicaba el regreso del volante al país durante el fin de semana, con la firma en Madrid resuelta el jueves, de modo que la llegada terminó atrasándose al menos cuarenta y ocho horas.
«River, Atlético de Madrid y el futbolista ya tienen todo acordado, pero todavía resta que el jugador firme su salida del club español», había explicado Hernán Castillo sobre el único punto que quedaba abierto, un trámite que el mediocampista debe resolver personalmente antes de subirse al avión.
Lo que ya estaba cerrado hace días
«Thiago Almada ya llegó a un acuerdo con River en cuanto a los términos personales de su contrato. Ahora se negocia con Atlético de Madrid su traspaso», había adelantado Merlo el domingo, con lo que la parte que involucra al futbolista y al club argentino estaba resuelta desde el arranque de la semana.
«Francisco Ortega es nuevo refuerzo de River. Además, el club sigue avanzando en el fichaje de Almada», sumó el mismo periodista el martes, al confirmar la octava incorporación del mercado y dejar en claro que la gestión por el mediocampista nunca se había frenado pese al ruido de los últimos días.
Padrón fue incluso más allá al describir la dimensión de la operación y lo llamó el refuerzo más importante de la historia del fútbol argentino, una definición que es suya y que el propio mercado va a discutir, pero que da la medida de lo que significa para el club recuperar a un campeón del mundo en su peor momento deportivo.
