(BUENOS AIRES).- “La totalidad de los ingresos pasados y futuros del contrato discográfico fueron o van a ser cobrados por una sociedad en la cual ella no tiene ningún control, no tiene acceso a sus cuentas, ni firma, ni participación accionaria”, señala el documento de auditoría. El relevamiento que encargó Tini Stoessel determinó que no existen contratos firmados que le garanticen una participación en las ganancias de su gira y fue pedido para recuperar el patrimonio generado por sus actividades artísticas y comerciales.
La auditoría también señala que Tini Stoessel no tiene asegurada ninguna participación económica en 21 shows de la gira internacional previstos para México, Centroamérica y Europa. El cronograma mencionado en el documento incluye 14 conciertos en Argentina, 16 en América Latina antes del fin de año y 7 en Europa desde enero próximo. La segunda etapa contempla una presentación en México.
El espectáculo es un proyecto conceptual de gran formato que recorre las distintas etapas de su carrera, desde el fenómeno juvenil de Violeta hasta los álbumes Tini, Quiero Volver, Cupido y Un Mechón de Pelo. La puesta demanda dos horas de actuación, 30 bailarines, músicos en vivo y una pantalla. Tini ensaya ocho horas de lunes a viernes antes de subir al escenario.
Alejandro Stoessel y Francisco Stoessel manejan empresas en las que Tini Stoessel no figura ni siquiera como contratada. Una de ellas es Escubete SRL, formada por su padre y su hermano para explotar espectáculos públicos, recitales, contrataciones artísticas y servicios vinculados con la producción de medios. En QVT SRL, Tini tampoco figura y los socios son Alejandro Stoessel y Francisco Stoessel.
El contrato discográfico concentra otra de las observaciones. “La totalidad de los ingresos pasados y futuros del contrato discográfico fueron o van a ser cobrados por una sociedad en la cual ella no tiene ningún control, no tiene acceso a sus cuentas, ni firma, ni participación accionaria”, señala el documento. La auditoría agrega que Tini tampoco tiene derecho a otras ganancias derivadas de su trabajo, entre ellas las de los álbumes musicales comprometidos para los próximos años.
Rodrigo de Paul preguntó por el patrimonio real de Tini después de acercarse al manejo del operativo Messi, con Jorge Messi al frente de un emporio económico y comercial. Ese interrogante llevó a advertir que Tini podía ser dueña de un gran emporio sin tener control sobre él. Los asesores económicos de Rodrigo de Paul le dijeron: “no, pará, vos no tenés que firmar esto esto hay que averiguar”, y empezaron a investigar.
El monto de 70 millones de dólares aparece entre las sumas que se buscan y que Tini no encuentra. La explicación que recibió fue que la estructura empresarial servía para cuidarla ante eventuales reclamos por lo ocurrido en sus recitales. “pasa cualquier cosa en alguno de tus recitales y obviamente van a venir siempre por vos. Y de esta manera te cuidamos, te limpiamos. Si algo pasa, vos sos también más una empleada que una socia de esta empresa.” La auditoría deja abierta una duda sobre el pasado: si hubo un manejo turbio o actos ilegales vinculados con una posible defraudación de los intereses de Tini.
