(BUENOS AIRES).- “Hoy arranqué así. Mi control y tratamiento que mucho no comparto con ustedes”, dijo Wanda Nara, que volvió a controlarse por la leucemia mieloide crónica. El martes 18 de agosto de 2026 se realizó un control médico y compartió en sus historias de Instagram un video con parte del procedimiento.
El registro fue realizado durante la jornada de control y tratamiento que Wanda Nara eligió mostrar en sus historias de Instagram. En la grabación aparecen dos jeringas llenas, una tercera extracción en proceso y varios tubos de extracción de sangre sobre una mesa. La publicación no incluyó resultados del control ni una explicación médica adicional, pero permitió observar parte de la atención que recibe.
El control del martes 18 de agosto quedó ligado a una enfermedad que le fue diagnosticada en julio de 2023. La condición es una leucemia mieloide crónica, y la cronología del caso indica que el tratamiento comenzó de inmediato en Fundaleu. Ese proceso forma parte del seguimiento que Wanda Nara mantiene desde entonces.
El tratamiento en Fundaleu dio resultado y Wanda Nara recibió el alta después de aquella etapa. El alta no interrumpió los controles médicos: la información verificada indica que se los realiza cada un tiempo determinado. La nueva visita médica se inscribe en ese seguimiento, aunque no se difundieron detalles sobre sus resultados ni sobre la duración del tratamiento mencionado en el video.
La enfermedad implica controles vinculados con la sangre y la médula ósea. La fecha de esas consultas también puede estar atravesada por temores e incertidumbre, de acuerdo con la descripción del proceso que acompaña el caso de Wanda Nara. El video mostró parte de una instancia médica, pero no aportó información clínica sobre su evolución.
Los controles no siempre se hicieron en el mismo lugar. En la época del diagnóstico, Wanda Nara se los realizaba en Buenos Aires y en Estambul, Turquía, mientras atravesaba idas y vueltas con Mauro Icardi. El video publicado el martes no precisa dónde fue realizado el control que mostró en sus historias.
La comunicación pública del diagnóstico también tuvo un momento particular. Cuando Jorge Lanata contó el diagnóstico de Wanda Nara, ella todavía no se lo había comunicado a sus hijos, de acuerdo con lo que la propia Wanda Nara sostuvo. El resultado del tratamiento llevó tranquilidad en medio de ese proceso, según el relato incorporado a la reconstrucción de su caso.
La publicación del 18 de agosto se concentró en una escena puntual del tratamiento y en la decisión de compartirla con su comunidad. Wanda Nara no difundió un parte médico ni anticipó el resultado del control, pero sí dejó expuestos los elementos del procedimiento: las jeringas, la extracción en curso y los tubos de sangre. El registro quedó como la actualización pública más reciente sobre el seguimiento de la leucemia mieloide crónica.
