(BUENOS AIRES).- Yanina Latorre mostró el interior de la casa que comparte con su familia a través de sus redes sociales, en una presentación que permite conocer una decoración de estilo escandinavo y con tecnología integrada. La vivienda combina una búsqueda de comodidad funcional y luz con una estética que evita la ostentación innecesaria.
La decoración de la casa se apoya en el contraste de colores y en recursos tecnológicos incorporados a la vida diaria. La distribución transmite una idea de practicidad: los ambientes están pensados para ser usados y no solo para exhibir objetos. La luz funciona como otro eje del diseño, en una combinación que busca sostener espacios cómodos y funcionales. Los detalles modernos aparecen integrados a la rutina familiar sin desplazar el carácter residencial de los ambientes.
La base del interior es clásica, con techos altos y molduras que dan forma a los ambientes. Yanina Latorre se apartó de una propuesta puramente tradicional al sumar elementos modernos y detalles en negro. Esa elección corta la neutralidad de los tonos predominantes y genera un quiebre visual sin abandonar la practicidad que atraviesa el conjunto.
La mesa ratona oscura ocupa el centro del living y funciona como el eje de la sala de estar. Sobre una pila de libros se apoyan dos estatuillas de los Martín Fierro, acompañadas por una lámpara de vidrio ámbar y velas encendidas. Un televisor inteligente, ubicado detrás sobre un mueble de madera clara, completa la escena junto con los controles remotos visibles, que evidencian el uso cotidiano del ambiente.
La habitación de Lola Latorre conserva una paleta clara y telas de lino blanco, pero el elemento más visible es un trípode con doble aro de luz. Lola usa ese cuarto como espacio de grabación para los videos que crea para sus redes sociales. Los estantes cercanos reúnen una bandeja de cuero, un libro de David Bowie, velas, lámparas inalámbricas y figuras decorativas. La presencia del equipo de iluminación marca el vínculo entre el diseño del cuarto y la actividad cotidiana de Lola.
El cuarto principal de Yanina y Diego Latorre mantiene la línea de tonos neutros del resto de la casa. El respaldo tapizado y la lámpara de techo con detalles en bronce componen un ambiente pensado como una pausa frente al ritmo de todos los días. La elección de piezas sobrias sostiene el equilibrio entre una decoración cuidada y el uso habitual de la habitación.
El lavadero resume la combinación entre diseño y funcionalidad que aparece en los demás ambientes. Una torre negra de lavado y secado está empotrada en un mueble a medida, mientras que los canastos de fibras naturales sirven para ocultar el desorden y mantener el espacio impecable. La casa que Yanina Latorre comparte con Diego Latorre queda así presentada como un refugio de base clásica, detalles contemporáneos y soluciones prácticas para la rutina.
