(BUENOS AIRES).- «Wandita, un baño de ruda. Le pasan todas», dijo Yanina Latorre al revelar el inesperado contratiempo que sufrió Wanda Nara apenas aterrizó en Buenos Aires. La conductora viajó en el mismo vuelo que la mediática y contó que parte de su equipaje no llegó a destino, en medio del regreso de Nara al país tras resolver un conflicto judicial en Italia por los pasaportes de sus hijas.
El episodio quedó registrado en las historias de Instagram de Yanina Latorre. «Llegué con Wanda. Estaba reclamando valijas, parece que no le llegaron todas», detalló la conductora de SQP desde el aeropuerto. La empresaria volvía a la Argentina con sus hijos después de que la Justicia italiana le diera luz verde para tramitar la documentación de las menores, un paso que estuvo trabado durante semanas.
Wanda Nara y su familia habían quedado varados en Italia luego de que delincuentes ingresaran a su casa de campo y, según la denuncia de la propia Nara, les robaran los pasaportes. La situación se agravó porque Mauro Icardi no firmó la autorización para que sus hijas obtuvieran documentación provisoria, lo que obligó a la mediática a esperar la resolución judicial.
Una vez que el tribunal italiano habilitó la emisión de los pasaportes, Wanda completó los trámites y este martes emprendió el regreso a Buenos Aires junto a los chicos. La vuelta, sin embargo, no fue del todo prolija: a las horas de vuelo se sumó la pérdida temporaria de parte del equipaje, el detalle que Yanina Latorre expuso con ironía en sus redes mientras coincidía con la familia en la zona de reclamos.
Mientras la familia volvía a instalarse en el país, el conflicto con Icardi sumó un nuevo capítulo en la Justicia argentina. En las últimas horas se ordenó el embargo de la llamada «casa de los sueños» del futbolista por un monto de 2.745.000 dólares, una medida destinada a garantizar los alimentos futuros de las hijas de la expareja hasta que alcancen la mayoría de edad.
La decisión cayó como un balde de agua fría sobre Icardi. El delantero reaccionó con furia y publicó un duro descargo en sus redes sociales, en el que apuntó contra la resolución judicial. El embargo se suma a una disputa que ya llevaba semanas de cruces mediáticos, trabas administrativas y denuncias cruzadas entre las partes.
La seguidilla de inconvenientes para Nara comenzó con el robo en su propiedad italiana y se extendió hasta el regreso al país, donde las valijas extraviadas fueron la frutilla del postre de una tormenta que parece lejos de amainar.
